VALENCIA CF
Corberán no da con la tecla
Ha probado decenas de combinaciones pero el Valencia CF acaba la primera vuelta en puestos de descenso. La plantilla, lejos de su mejor nivel, tras un verano en que tampoco se fichó lo que el técnico necesitaba

Carlos Corberán, durante un entrenamiento en Paterna
Valencia - Publicado el - Actualizado
5 min lectura
Por primera vez desde que es entrenador del Valencia CF, Mestalla pidió el sábado la destitución de Carlos Corberán. Lo hizo con el equipo en puestos de descenso al término de la primera vuelta, con una victoria en los últimos catorce partidos y habiendo sumado solo 17 puntos de 57 posibles. Números que, sin embargo, no le sirven al club para prescindir de sus servicios. La información es clara: la ejecutiva che cree que es el eje del proyecto y considera que aún no está en una situación límite. Corberán lleva meses dándole vueltas a su cabeza para tratar de encontrar una solución al desastre deportivo del Valencia CF. Decenas de combinaciones, pero en enero aún no ha dado con la tecla.
Por un lado, Corberán ha intentado acertar con diferentes propuestas tácticas. De la defensa de 4 habitual ha pasado a la de 5 en algún partido, tanto con tres centrales puros como con dos centrales y un lateral, como es el caso de Foulquier. 4-2-3-1, 4-4-2, 5-3-2, 5-4-1 y todas sus variaciones. Son los esquemas que ha ido introduciendo el entrenador en estas 19 jornadas de Liga. Al margen de sistemas, el técnico de Cheste ha variado también estructuras en salida de balón, incrustando a Pepelu entre centrales en una variante que hizo carburar mejor al Valencia CF, pero que siguió sin dar resultados. Le gustó la imagen en el Metropolitano pese a la derrota y le dio continuidad en Vigo dejando en el banquillo a Gayà, pero le volvió a salir cruz. Corberán es un ‘loco’ de lo táctico, en el buen sentido de la palabra, y ha tratado de moverlo todo para encajar las piezas y dar con la tecla. Pero eso no ha llegado.
Ha juntado a Hugo Duro y Beltrán arriba, también los ha intercambiado. Once titularidades para el madrileño, ocho para el argentino, que llegó el último día de mercado. Duro no le entra por el ojo, pero sus goles le han hecho tener que ponerlo. Hasta ahora el máximo goleador del equipo. Ahora ha quitado a Javi Guerra, el futbolista con mayor valor de mercado de la plantilla, para dar su sitio a Ugrinic y ordenar de forma distinta el centro del campo, pero tampoco ha sido la solución. Y luego van los vaivenes con nombres propios particulares.

Corberán, pensativo en un encuentro en Mestalla
Pepelu empezó con la lupa de Corberán apuntando sobre él. En COPE contamos en agosto que tenía un examen de un mes y, vistas las decisiones posteriores, no lo superó. Entró Santamaría, que llegó a marcar contra el Getafe, y acumuló seis partidos seguidos en el once. Luego, eso sí, volvió a caer. Lo quitó al descanso el día del Girona y desde entonces solo jugó de inicio en el Bernabéu. Pepelu volvía a ser importante y ahora es un fijo en sus esquemas.
Danjuma llegó al Valencia CF como el fichaje estrella del verano. Desde su aterrizaje fue indiscutible para Carlos Corberán, tanto en banda izquierda como arriba. La mayoría de veces partiendo desde el costado. No obstante, en esa búsqueda de soluciones del técnico, Danjuma ha desaparecido de sus onces. En cinco de los últimos seis partidos de Liga ha sido suplente.
Otro nombre propio cuya situación ha variado mucho es la de Almeida. Al principio de temporada su participación era residual. O no participaba o lo hacía solo unos minutos. Desde el partido contra el Betis cambió radicalmente su situación y es titular indiscutible desde noviembre pese a llevar solo una asistencia en toda la temporada.
Diego López suma 15 titularidades en 19 partidos, pero de las cuatro suplencias tres son en el último mes. Jugó tres minutos ante el Mallorca y nueve ante el Celta. Ha ido cambiado entre la banda derecha y la izquierda, al igual que Luis Rioja, que ante el Elche volvió a actuar a pierna natural. A Ramazani lo tuvo dos meses lesionado, pero el resto del tiempo su participación ha sido escasa. Y en Raba es evidente que no confía. Aunque fue titular las primeras jornadas antes de su cambio de Pamplona, solo acumula 248 minutos en Liga. Y por último, la defensa, en la que poco ha podido tocar más allá de lo táctico ante la escasez de efectivos por confección de plantilla y lesiones.

Corberán no rebaja la intensidad en el día a día del equipo
Unos cambios sin resultado que han distanciado algo más al entrenador de su plantilla, cargada tal vez de excesivas variantes. Cuando en el fútbol no ganas entran las dudas. Y los constantes cambios de Corberán tampoco le han permitido contar con un once tipo al que darle continuidad, como sí logró más el año pasado. Eso ha desgastado la figura del técnico, que también ha tomado varias decisiones desde verano que le han separado del grupo. Un vestuario, eso sí, comprometido en el día a día con el entrenador, con la fricción lógica de cuando los resultados no llegan.
No se puede obviar en todo este análisis que Corberán perdió dos pesos pesados en verano, como Mosquera y Barrenechea, que eran piezas clave en su forma de jugar propositiva. Al igual que dejó de poder contar con Mamardashvili y tampoco se hizo un esfuerzo por Sadiq, que ofrecía una variante arriba. La tónica habitual de Meriton en los últimos años. Desde 2019 ha permitido 231 millones de euros de ingresos pero solo 55 de gasto en el mercado. Y tampoco se puede olvidar en el análisis el nivel de la plantilla, lejos de su mejor rendimiento en la práctica totalidad de ella. Algunas decisiones del técnico han estado justificadas en el bajo rendimiento deportivo, pero la solución que ha propuesto tampoco ha ofrecido resultados.
Como es lógico en un Valencia CF instalado en la mediocridad y la desinversión desde hace años, Carlos Corberán no puede ser señalado como el gran culpable de la situación del equipo, pero lo cierto es que, en la búsqueda de soluciones, sigue sin dar con la tecla. Y el paso del tiempo, sin ganar, desgasta.



