Fútbol
El CD Castellón regresa a Segunda “B” un año después del ascenso
Numerosos seguidores señalan al director general, Jordi Bruixola, como máximo responsable del descenso

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Castellón - Publicado el - Actualizado
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La derrota ante el Rayo Vallecano (2-0) unido a la victoria del Lugo (2-1) ante el Cartagena, envía al CD Castellón a Segunda división “B” menos de un año después de que regresara al fútbol profesional.
Diez meses ha estado el CD Castellón en Segunda división, donde regresó en julio del pasado año tras ascender frente a la UE Cornellà después de finalizar como campeón en el grupo III de Segunda división “B”.
Tras una década fuera del fútbol profesional, los aficionados albinegros no han podido disfrutar de la categoría puesto que, con las limitaciones sanitarias, solo han podido disfrutar poco más de cinco mil aficionados de dos partidos en Segunda división.
La derrota ante el Rayo Vallecano deja al Castellón sin opciones de permanencia en la última jornada en la que se mide al Málaga en La Rosaleda, el escenario en el que consiguió el ascenso el verano pasado.
El Castellón es penúltimo con 41 puntos y se queda a tres del Lugo y Logroñés, con lo que como los gallegos tienen los enfrentamientos directos a su favor, supone el descenso matemático del equipo a la Primera división RFEF, en el que este lunes veía como regresaba al banquillo de Castalia, Sergi Escobar.
También lo intentaría Marc Mateu con un disparo lejano que se marchó al lateral de la portería visitante, en el último intento del Castellón por tratar de contar con opciones de permanencia, pero no llegó ni su empate ni el del Cartagena en Lugo. En cambio, el Rayo Vallecano aprovechaba el tropiezo del Sporting de Gijón para ascender a la 6ª posición.
La afición señala
Numerosos aficionados han señalado en redes sociales al director general, Jordi Bruixola como responsable del fracaso que supone el descenso después de su apuesta por destituir en enero a Óscar Cano propiciando la llegada al banquillo de Castalia de Juan Carlos Garrido. Unas protestas que también llegaron a escucharse entre los 2.800 aficionados que vieron desde las gradas de Castalia el final de su equipo en el fútbol profesional.



