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Badio ajusticia a Zalgiris y sella una victoria histórica (91-87)
Un canastón del senegalés y dos libres de Montero aseguran la victoria número 20 en Euroliga, el máximo del club. Mentalidad para superar otro final agónico tras el empate a 87. Paso clave hacia el playoff

Badio penetra ante la dura defensa del Zalgiris
Valencia - Publicado el - Actualizado
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La primera del partido se está convirtiendo en un clásico, paseo por las nubes y alley oop de Sako. Thompson que venía de una Copa gris empezó como con ganas de resarcirse, dos triples. Más la energía habitual de Pradilla, le dieron la iniciativa a los locales, 10-4. La defensa se imponía y permitía jugar a la velocidad que gusta. Tres más de Montero y dos libres de Costello, pusieron un 15-6, minuto 5. Tiempo de Masiulis. Moore regaló sus mejores acciones casi desde diciembre y un mate de Key tras leer un pase provocó el segundo parón del técnico lituano con 23-13, minutos 9. La defensa era tan buena que Francisco se iba al banco desesperado expirando el primero 25-13.
Los bálticos iban a responder y mejoraron su defensa para un parcial de de 0-6 que les dio confianza. Pero Moore estaba fluyendo y penetrando con una anguila entre los verdes. Un buen último minuto mantuvo las distancias para irse a vestuarios 50-39. Moore en 12 puntos y el equipo como un reloj.
Zalgiris había demostrado que sin estar bien, no se soltaba. Y eso anunciaba que cuando cogieran confianza apretarían el marcador. Así fue, más dureza en defensa, y pronto se pusieron a rueda, 56-53, con una buena penetración de Lo. Pedro lo frenó tras un triple de Brazdeikis para el 58-56, minuto 25. La grada báltica vociferaba. Costello metió un triplazo para dar aire. Pero ya se había igualado todo al máximo. Era otro partido, ya de trincheras. Paseando por ellas, puerto arrancó un “oooh” al Roig Arena tras un aro pasado precioso. Valencia Basket aguantaba la presión y cerraba el tercero 71-64.
En el cuarto hubo un atisbo de paraíso. Entraban las canastas y parecía romperse el partido, pero no. Zalgiris volvía a ajustarlo a tres minutos. Ahí Reuvers con un mate tras rebote ofensivo daba tranquilidad, 87-79. Pero los bálticos son roca pura. Un triple con falta de Sleva lo puso todo en un puño, 87-84, a menos de dos minutos.
Francisco lo empató a 87 con menos de 50 segundos. A 28, canastón de Badio, el hombre sin vértigo. Falló Francisco a 15 segundos y Montero la durmió para ir a la línea a falta de 5. 91-87. El Roig Arena desatado. Victoria número 20. Historia. Y quedan 8 jornadas más para seguir subiendo el listón.



