El mercado del alquiler da un giro en Alicante
El negocio se enfría: menos beneficios y precios a la baja

La vivienda pierde rentabilidad y el mercado del alquiler da un giro en Alicante
Alicante - Publicado el
2 min lectura
El mercado del alquiler empieza a mostrar síntomas de agotamiento. La rentabilidad bruta de la vivienda destinada al alquiler ha caído hasta el 6,7% en 2025, frente al 7,2% del año anterior, según un estudio de Idealista. Una bajada que refleja un cambio de escenario para los propietarios y que empieza a tener consecuencias visibles en ciudades como Alicante, donde los precios ya se están corrigiendo.
A nivel nacional, la vivienda sigue ofreciendo una rentabilidad superior a la de los Bonos del Estado a 10 años (3,3%), pero el margen se estrecha. El retroceso se explica por el aumento de costes, la presión fiscal y un mercado cada vez más intervenido, factores que están reduciendo el atractivo del alquiler como inversión segura.
En paralelo, los datos de pisos.com confirman que el precio del alquiler sigue subiendo en la Comunitat Valenciana, aunque con importantes matices. En diciembre de 2025, el alquiler se situó en 10,84 euros por metro cuadrado, con un incremento interanual del 6,57%, uno de los más moderados de España. Sin embargo, Alicante destaca por ir en sentido contrario.
Mientras Castellón y Valencia encarecen sus rentas, Alicante registra una caída del 8,49% interanual, uno de los ajustes más significativos del país. Un dato que apunta a un mercado más tensionado para el propietario y ligeramente más favorable para el inquilino, aunque sin hablar todavía de una bajada generalizada.
Los expertos advierten de que esta situación responde a una combinación de factores. Según Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, la percepción de rentabilidad del alquiler ha cambiado: “aunque sobre el papel sigue siendo atractiva, la rentabilidad real cae si se tienen en cuenta mantenimiento, fiscalidad y riesgo de impagos”.
En este contexto, Alicante se convierte en un termómetro del nuevo escenario del alquiler: menos rentabilidad para el inversor y primeros ajustes de precios tras años de subidas continuadas. Un equilibrio frágil que mantiene la presión sobre el mercado y que seguirá marcando la agenda inmobiliaria en 2026.



