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MEDIO AMBIENTE

Unanimidad política para cuidar del cielo madrileño

La Asamblea de Madrid se suma al compromiso para controlar la contaminación lumínica y el Observatorio para la Conservación de la Sierra lo aplaude

La contaminación lumínica preocupa cada vez más

La contaminación lumínica preocupa cada vez más

Mabel Cazorla/Redacción

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 16:17

“La UNESCO define al cielo como una herencia común y universal, una parte integrante del ambiente percibido por la humanidad. La observación del firmamento ha servido no sólo para interpretarlo sino para entender las leyes físicas que gobiernan el universo influyendo, profundamente, en la ciencia, la filosofía, las costumbres y nuestra concepción general del mundo”. Así comienza la declaración institucional aprobada este jueves en la Asamblea de Madrid, que recoge la preocupación por el deterioro de la calidad del cielo nocturno y considera urgente protegerlo de la intrusión de la luz artificial.

Un compromiso que ha sido acogido como un gran logro por todos los colectivos que desde hace tres años participan en las Jornadas sobre Contaminación Lumínica en la Sierra de Guadarrama, donde están representados el órgano rector del Parque Nacional, universidades, ayuntamientos y asociaciones.

“Es un hecho que marca un hito fundamental, dado que la Declaración de La Palma viene a defender el derecho inalienable de todas las personas a disfrutar de un cielo nocturno de calidad. Con la aprobación se insta a la Comunidad de Madrid a incorporar todos los principios que se derivan de esa Declaración en su acción de gobierno”, apunta Gabriel Dorado, vicepresidente del Observatorio Ciudadano para la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama.

El objetivo último es conseguir que se apruebe una normativa autonómica sobre contaminación lumínica. No solo se trata de garantizar ese derecho que reconoce la UNESCO a poder ver un cielo limpio y lleno de estrellas, recuerdan, también de velar por la salud humana, la biodiversidad y el patrimonio cultural, sobre los que tiene efectos nocivos una iluminación artificial mal planificada.

Afecta al reloj biológico del ser humano, a los ciclos vitales de la fauna y flora y causa serios problemas a la investigación científica, muy especialmente a la astronomía, tal y como han puesto sobre la mesa los expertos que se reúnen en las Jornadas sobre Contaminación Lumínica en la Sierra, las primeras celebradas en 2016 en Miraflores, las siguientes en El Boalo y las últimas, el pasado mes de octubre, en Hoyo de Manzanares.

De Madrid al cielo. El camino que queda por recorrer es largo. Ahora mismo es la ciudad que más luz contaminante emite a la atmósfera de todas las capitales de la Unión Europea.

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