La mona de Pascua desafía la inflación: la tradición se renueva con Stranger Things y precios estables

El Gremio de Pastelería de Barcelona prevé una gran campaña de Pascua, con precios similares al año anterior y la creatividad como factor clave del éxito

Entrevista a MIquel Zaguirre, presidente del Gremio de Pastelería de Barcelona

Yolanda Bernal

Barcelona - Publicado el

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A pocos días de la llegada de la Pascua, las pastelerías ya exhiben en sus escaparates las tradicionales monas, que en muchos casos son auténticas obras de arte de chocolate. La costumbre de que padrinos y madrinas regalen una mona a sus ahijados sigue más viva que nunca, y el Gremio de Pasteleros de Barcelona, presidido por Miquel Zaguirre, afronta la campaña con un gran optimismo. La previsión de ventas es "muy buena", según confirma Zaguirre, quien celebra la continuidad de esta arraigada tradición.

El presidente del gremio destaca que las nuevas generaciones están jugando un papel fundamental en la pervivencia de esta costumbre. "Últimamente estamos viendo que a las nuevas generaciones, sobre todo a las que tienen hijos pequeños, les preocupa mucho que estas tradiciones no se pierdan y que continúen", explica Zaguirre. Este ritual gastronómico se ha consolidado como un evento que reúne a toda la familia, incluyendo a abuelos, padrinos, tíos y, por supuesto, a los niños como grandes protagonistas de la celebración.

Es una de estas tradiciones que tienen continuidad

Los precios, estables pese a la inflación

En un contexto generalizado de subida de precios, una de las grandes preocupaciones de los consumidores es si la mona de Pascua será más cara este año. Sin embargo, Miquel Zaguirre manda un mensaje de tranquilidad y asegura que los precios serán "muy similares a los del año anterior". Aunque reconoce que el coste de materias primas como el cacao ha podido incrementarse, este no es el factor más determinante en el precio final de una figura de chocolate artesanal.

Los escaparates de las pastelerías están llenos estos días de Monas y pasteles de Pascua

El elemento más costoso, subraya el pastelero, es el tiempo y la dedicación que requiere cada pieza. "A la hora de hacer una figura de chocolate, lo que más implica son los tiempos que le dedicas", aclara. Este minucioso trabajo artesanal justifica el valor de unas creaciones que van mucho más allá de una simple tableta de chocolate y se convierten en regalos únicos y personalizados.

Una pieza de chocolate puede requerir entre tres y cuatro horas para estar acabada

De Stranger Things al K-Pop: las tendencias de 2026

La creatividad es, precisamente, uno de los motores de la campaña. Cada año, los pasteleros se esfuerzan por sorprender con nuevos diseños basados en los personajes y series de moda. Para esta Pascua, Zaguirre revela que hay un claro ganador en popularidad: "Sobre todo, muy fuerte, muy fuerte, la serie Stranger Things". Los personajes de la exitosa producción de Netflix, como el Demogorgon, son de los más solicitados por los más pequeños.

Junto a este fenómeno, se consolidan otras tendencias que arrasan entre el público infantil y juvenil. Las figuras de grupos de K-Pop y personajes clásicos de Disney como "Lilo & Stitch" también tienen una gran demanda. Además, en el ámbito local, todo lo relacionado con "el gato que es la mascota que tiene el Barça" se está vendiendo muchísimo, demostrando la influencia de los ídolos deportivos en el imaginario infantil.

Las Monas se convierten en auténticas obras de arte de chocolate

Figura de chocolate o pastel, la doble tradición

Aunque las espectaculares figuras de chocolate acaparan las miradas en los escaparates semanas antes, Zaguirre recuerda que la tradición de la mona también tiene su versión en formato pastel. La figura de chocolate, explica, "es aquello que llevas semanas mirando y que encargas con antelación en tu pastelería de confianza". Sin embargo, a la hora de sentarse a la mesa el día de Pascua, muchas familias optan por el pastel clásico.

Esta versión más tradicional ofrece una gran variedad de sabores, desde el clásico bizcocho con mazapán, fruta confitada y crema, hasta opciones más modernas de mantequilla, chocolate o trufa, siempre coronadas por los imprescindibles huevos de chocolate y las plumas de colores. Ambas opciones conviven y se complementan, adaptándose a los gustos de cada familia.

Como colofón a la campaña de Pascua, Miquel Zaguirre destaca la exposición de huevos de chocolate que se puede visitar en el Park Güell hasta el 9 de abril. La muestra, que celebra el centenario de la apertura del parque al público, exhibe diez grandes huevos de chocolate de inspiración gaudiniana. A través de una votación popular, solo uno de ellos se "salvará" y pasará a formar parte de la colección del Museo del Chocolate. Los demás, en un acto similar a la "cremà" de las fallas, protagonizarán una "chocolatada popular" para todos los niños presentes.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.