La justicia reconoce como accidente laboral las secuelas de la vacuna de AstraZeneca en una maestra
Una sentencia pionera del TSJC abre la puerta a nuevas reclamaciones por los efectos de un lote defectuoso que se administró a personal esencial

Pilar Casas, abogada del Col.lectiu Ronda explica por qué es tan importante esta sentencia
Barcelona - Publicado el
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El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) ha dictado una sentencia histórica al reconocer como accidente de trabajo el período de baja de una maestra de Tarragona. La docente sufrió graves efectos adversos tras recibir una dosis de un lote defectuoso de la vacuna de AstraZeneca contra la Covid-19. Este fallo, el primero de este tipo en España, vincula directamente la inoculación, que se adelantó por su condición de personal esencial, con las secuelas sufridas.
Una decisión pionera en España
La defensa de la trabajadora, ejercida por el bufete Col.lectiu Ronda, ha destacado que se trata de la primera resolución judicial de estas características que se emite en el país. La sentencia establece un precedente clave para otros profesionales que se encontraron en una situación similar.
En España, se llegaron a administrar unas 228.000 dosis correspondientes al lote investigado, el cual se retiró tras detectarse una preocupante incidencia de casos graves de trombosis, algunos de los cuales resultaron mortales.

Vacuna contra el Covid-19
El tribunal ha basado su argumentación en el concepto de “causalidad indirecta”, un principio jurídico que ha resultado determinante para la resolución del caso. Según este criterio, no es imprescindible que el trabajo sea la causa única y directa del perjuicio para que se reconozca como un accidente laboral. Basta con que exista una conexión, aunque sea indirecta, que demuestre que el daño se produjo “con ocasión del trabajo”.
La clave del argumento judicial
La resolución judicial es contundente al señalar que la condición de docente fue el motivo por el que se le administró la vacuna de forma prioritaria, mucho antes de lo que le habría correspondido por su grupo de edad.
El tribunal subraya que, aunque la vacunación era voluntaria, la trombosis y las demás dolencias "se produjeron con ocasión del trabajo". El fallo lo deja claro en una de sus frases más relevantes: "si no hubiera pertenecido al colectivo docente, no se le hubiera administrado la vacuna en febrero de 2021".
Si no hubiera pertenecido al colectivo docente, no se le hubiera administrado la vacuna en febrero de 2021"
Este hecho, según el TSJC, fue el desencadenante directo del largo proceso de incapacidad temporal (IT) que la maestra tuvo que afrontar, el cual se extendió desde marzo de 2021 hasta agosto de 2022.
La sentencia reconoce así que la priorización en la campaña de vacunación, una medida de salud pública ligada a su desempeño profesional, fue lo que la expuso al riesgo que finalmente se materializó en un grave problema de salud.
Un precedente para miles de afectados
La decisión del TSJC no solo repara la situación particular de esta maestra de Tarragona, sino que también sienta jurisprudencia y abre una vía para que otros trabajadores esenciales puedan reclamar el reconocimiento de las secuelas de la vacunación como un accidente laboral. La clave reside en demostrar que su exposición al riesgo estuvo directamente motivada por las directrices de la Administración en el marco de sus funciones profesionales.

Vacuna de AstraZeneca
Este fallo judicial pone el foco en la responsabilidad derivada de las políticas de vacunación y en la protección de los trabajadores que, por su papel crucial durante la pandemia, fueron incluidos en grupos de inoculación prioritaria. La sentencia podría animar a otros afectados a iniciar procesos legales para que sus casos sean evaluados bajo esta misma perspectiva de “causalidad indirecta”, buscando el amparo de la justicia ante situaciones que han afectado profundamente su salud y su vida laboral.
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