Jimi Hendrix ya tiene una calle con su nombre en Nueva York
La calle, situada junto a los estudios Electric Lady, celebra el vínculo del músico con la ciudad y su legado artístico

Jimi Hendrix
Barcelona - Publicado el
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La ciudad de Nueva York ha rendido un homenaje histórico a Jimi Hendrix al inaugurar oficialmente una calle con su nombre en el emblemático barrio de Greenwich Village. El nuevo tramo, denominado Jimi Hendrix Way, se encuentra a escasos metros de los estudios Electric Lady, creados por el propio Hendrix en 1970 y considerados un templo para músicos de múltiples generaciones.
La ceremonia reunió a cientos de seguidores, artistas y vecinos que quisieron celebrar la figura del guitarrista. Varias bandas locales interpretaron versiones de clásicos como “Hey Joe”, “Foxy Lady” y “The Wind Cries Mary”, mientras se proyectaban imágenes del músico en pantallas instaladas para la ocasión.
Entre los asistentes se encontraba Janie Hendrix, hermana del artista, quien agradeció públicamente el gesto de la ciudad. “Mi hermano tenía un vínculo muy especial con Nueva York, y ver su nombre en una calle es algo profundamente emotivo para nuestra familia”, afirmó.
Representantes del Ayuntamiento destacaron que Hendrix no solo revolucionó la guitarra eléctrica, sino que también dejó una huella imborrable en la cultura musical neoyorquina. “Su influencia sigue viva en cada músico que pasa por estos estudios y en cada persona que descubre sus discos”, señaló uno de los concejales.
Los comercios del barrio se sumaron a la celebración decorando sus escaparates con portadas de álbumes como “Are You Experienced”, “Axis: Bold as Love” y “Electric Ladyland”, además de organizar pequeños conciertos y sesiones de escucha. Muchos vecinos destacaron que la iniciativa encaja perfectamente con el espíritu creativo del barrio, históricamente asociado a movimientos artísticos y musicales.
La inauguración de la Jimi Hendrix Way no solo rinde tributo a un artista irrepetible, sino que también refuerza la identidad cultural de un barrio que ha sido cuna de innovación musical durante décadas. Para muchos, se trata de un gesto que preserva la memoria de quienes han contribuido a dar forma al paisaje sonoro de la ciudad.



