Detectados 33 nuevos casos positivos de peste porcina en la zona de alto riesgo, lo que eleva el total a 195
La Generalitat activa un plan de erradicación del jabalí mientras la peste porcina alcanza los 16 municipios con restricciones

Un cazador coloca una señalización de batida de caza
Barcelona - Publicado el
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La peste porcina africana (PPA) sigue expandiéndose en Cataluña. El conseller d’Agricultura, Òscar Ordeig, ha confirmado este jueves la detección de 33 nuevos positivos en jabalíes, lo que eleva la cifra total de casos confirmados a 195. A pesar del aumento, todas las nuevas detecciones se han producido dentro de la zona de alto riesgo ya establecida, un perímetro de contención que abarca un total de 16 municipios. La Generalitat mantiene las restricciones vigentes y ha anunciado que ya está ultimando una estrategia más drástica para controlar el foco de la infección.
Un plan de choque para el epicentro
La medida más contundente que prepara el Govern es un “plan de erradicación” del jabalí centrado en los primeros 20 kilómetros del foco del brote. Según ha detallado Ordeig, el objetivo es actuar con la máxima celeridad para frenar la propagación del virus. La estrategia pasa por una despoblación controlada de la especie en esta área crítica para establecer perímetros seguros. “S’han d’eliminar els senglars i s'han de generar unes zones blanques”, ha afirmado el conseller, subrayando la necesidad de crear barreras naturales sin la presencia del principal vector de transmisión de la enfermedad.
Este plan de despoblación se ejecutará con un “horitzó temporal raonable”, aunque no se han especificado plazos concretos. La intención del Departament d’Agricultura es combinar la urgencia sanitaria con una planificación rigurosa para garantizar la efectividad de las medidas. La creación de estas “zonas blancas” es fundamental para proteger tanto la fauna salvaje como, y muy especialmente, la cabaña porcina de las explotaciones ganaderas de la región, que se mantiene por ahora libre de la enfermedad.
Los 16 municipios bajo vigilancia
La zona de alto riesgo por la peste porcina africana afecta total o parcialmente a un total de 16 municipios catalanes. Las localidades incluidas en este perímetro de máxima seguridad son Badia del Vallès, Barberà del Vallès, Cerdanyola del Vallès, Montcada i Reixac, Polinyà, Ripollet, Rubí, Sabadell, Sant Cugat del Vallès, Sant Quirze del Vallès, Santa Perpètua de Mogoda, Terrassa, Molins de Rei, el Papiol, Sant Feliu de Llobregat y un área de Barcelona.

Un cartel informativo alerta de que el torrente de Llaceres, en Sant Cugat del Vallès, es una zona de vigilancia de la peste porcina africana
En todos estos términos municipales se mantienen activas severas restricciones de movilidad. Está prohibido el acceso al medio natural, así como la realización de cualquier actividad lúdica, deportiva o de ocio, ya sea de forma individual o en grupo. Sin embargo, el Govern ha querido matizar que estas limitaciones no afectan la vida cotidiana dentro de los núcleos urbanos. De esta manera, sí que se permite el acceso a las viviendas, el desarrollo de actividades económicas en espacios cerrados, y la asistencia a establecimientos de restauración o instalaciones deportivas que no impliquen un contacto con el entorno natural restringido.
La presión sobre el jabalí
Los esfuerzos de monitorización y control se han intensificado desde la aparición de los primeros casos. El conseller Ordeig ha informado de que, solo en el radio de 20 kilómetros considerado el epicentro del brote, ya se han analizado más de 1.000 jabalíes para determinar el alcance real de la infección. Este seguimiento exhaustivo es clave para entender la dinámica de la enfermedad y ajustar las estrategias de contención sobre el terreno, permitiendo una toma de decisiones basada en datos actualizados.
Más allá de la zona afectada, la presión cinegética sobre la especie forma parte de la política de control de la superpoblación de jabalíes en toda la comunidad. En este sentido, Ordeig ha aportado un dato que refleja la magnitud del problema: desde el 1 de enero de 2026, se han abatido un total de 13.600 jabalíes en toda Cataluña. Esta cifra pone de manifiesto el desafío que supone la gestión de esta especie, cuyo censo no ha dejado de crecer en los últimos años, generando conflictos en la agricultura y siendo un factor de riesgo para la sanidad animal.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



