Cataluña intensifica la lucha contra la peste porcina africana tras sumar 5 casos nuevos en la zona de alto riesgo

El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, anuncia la movilización de 24 millones de euros y 750 efectivos para contener el brote en la zona de alto riesgo que ya suma 232 casos

Yolanda Canales

Barcelona - Publicado el

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El Departamento de Agricultura de la Generalitat de Cataluña ha confirmado este jueves la detección de 5 nuevos casos positivos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes localizados dentro de la zona de alto riesgo. Con esta actualización, la cifra total de animales afectados desde que se activó la alerta sanitaria se eleva ya a 232 casos. La noticia ha sido comunicada por el conseller del ramo, Òscar Ordeig, durante una intervención en el Parlament, donde ha detallado los esfuerzos que se están llevando a cabo para contener la propagación de la enfermedad.

A pesar del constante goteo de nuevos positivos, el conseller ha querido aportar un dato que invita a un optimismo moderado. Según ha explicado, de las 213 muestras analizadas durante la última semana, procedentes tanto de capturas programadas como de animales hallados muertos, el porcentaje de positivos ha experimentado un notable descenso. Este indicador es clave para medir la efectividad de las acciones sobre el terreno y la prevalencia del virus en la fauna salvaje.

Un operativo sin descanso para frenar el avance

Para hacer frente a esta crisis sanitaria, que amenaza a uno de los sectores estratégicos de la economía catalana, la Generalitat ha movilizado un contingente sin precedentes. Ordeig ha anunciado la asignación de 24 millones de euros destinados íntegramente al comandamiento avanzado que coordina las operaciones. Este equipo está formado por 750 efectivos que, según el conseller, trabajan de manera ininterrumpida “siete días a la semana” sobre el terreno para combatir la PPA.

Cazadores trasladan un ejemplar infectado

El núcleo de la estrategia se centra en la reducción de la densidad de jabalíes en las áreas afectadas, ya que estos animales son el principal vector de transmisión del virus. “Estamos acelerando las capturas con un sistema de rastreo muy importante”, ha asegurado Ordeig. Estas labores incluyen no solo la captura selectiva de ejemplares, sino también la búsqueda activa de cadáveres y su análisis para monitorizar la expansión del virus y evitar que se conviertan en nuevos focos de infección.

El conseller ha destacado este dato como una prueba de que el esfuerzo inversor y humano está dando sus frutos. En sus palabras, ha compartido una “dada positiva”, confirmando que de las últimas muestras recogidas “solo han dado positivo un 2,3%”. Esta cifra, aunque modesta, sugiere que la presión sobre la población de jabalíes y la rápida retirada de animales infectados podrían estar ralentizando la cadena de transmisión en la zona de máximo riesgo.

El fantasma de la PPA y su impacto en el sector

La peste porcina africana es una enfermedad vírica que no afecta a los seres humanos, pero resulta letal para los cerdos domésticos y los jabalíes. Su llegada a las explotaciones ganaderas tendría consecuencias económicas devastadoras para el sector porcino, uno de los pilares de la industria agroalimentaria catalana y un gigante exportador a nivel mundial. Por ello, todos los esfuerzos se centran en crear un cortafuegos eficaz en el medio natural que impida que el virus dé el salto a las granjas.

La zona de alto riesgo se mantiene bajo una estricta vigilancia, con medidas que incluyen la regulación de la caza, controles de movimiento y protocolos de bioseguridad reforzados en las explotaciones porcinas de los alrededores. La colaboración de cazadores, agentes rurales, veterinarios y ganaderos es fundamental para el éxito de un operativo que se prevé largo y complejo, y cuyo objetivo final es erradicar por completo la presencia del virus en el territorio.

Preocupación por el alza de costes en el campo

La intervención de Òscar Ordeig, realizada en el marco de una interpelación del grupo parlamentario Aliança sobre las políticas agrarias del Govern, también ha servido para poner sobre la mesa otras preocupaciones que atenazan al sector primario. El conseller ha mostrado su inquietud ante las consecuencias de la guerra en Irán, un conflicto que está tensionando los mercados internacionales de materias primas.

En concreto, ha señalado el impacto directo que esta situación geopolítica está teniendo en los costes de producción para agricultores y ganaderos, centrándose en “el aumento del gasoil y de los fertilizantes”. Este encarecimiento de los insumos se suma a la presión generada por la crisis de la PPA, dibujando un panorama de gran incertidumbre para un sector que ya enfrenta desafíos estructurales como la sequía y la competencia de mercados exteriores.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.