23.000 toneladas de acero inmovilizadas en Portbou por culpa del caos ferroviario
El corte en un túnel de Adif deja a la empresa Railsider con su mercancía inmovilizada en la frontera, desatando una crisis que expone las carencias de la red

El caos ferroviario está afectando al tráfico de mercancías
Barcelona - Publicado el - Actualizado
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La localidad fronteriza de Portbou (Alt Empordà) se ha convertido en el epicentro de una nueva crisis logística que pone de manifiesto la vulnerabilidad del transporte de mercancías en España. Desde el pasado 20 de enero, la empresa ferroviaria Railsider Mediterraneo tiene inmovilizadas 23.000 toneladas de acero en este punto estratégico. Y éste es sólo un ejemplo. La causa es el corte del túnel de Rubí (Vallès Occidental) gestionado por Adif, una incidencia que ha bloqueado por completo la capacidad de la compañía para hacer llegar sus productos a sus destinos en el área de Barcelona.
La situación ha escalado hasta convertirse en un grave problema económico y operativo. La mercancía, que debería haber seguido su curso natural hacia los clientes finales, permanece estancada, generando un cuello de botella con consecuencias que se agravan cada día.
Este bloqueo no solo representa una interrupción en la cadena de suministro, sino que también ha forzado la búsqueda de soluciones de emergencia que están afectando directamente a la vida del municipio.

Mercancías inmovilizadas en Portbou
Un perjuicio económico y reputacional
Las repercusiones para Railsider Mediterraneo son cuantiosas y abarcan múltiples frentes. "Es un perjuicio económico, de imagen, de reclamaciones de clientes y de las molestias por tener que transitar con camiones por el centro del pueblo".
Es un perjuicio económico, de imagen, de reclamaciones de clientes y de las molestias por tener que transitar con camiones por el centro del pueblo"
En el plano económico, tener 23.000 toneladas de acero paradas supone la congelación de un activo de gran valor y la interrupción de los flujos de caja. A esto se suma el daño reputacional; la incapacidad de cumplir con los plazos de entrega deteriora la imagen de fiabilidad de la empresa frente a sus clientes. Como consecuencia directa, la compañía se enfrenta a un escenario de posibles reclamaciones por incumplimiento de contrato, lo que podría derivar en penalizaciones y en la pérdida de confianza a largo plazo.
Además, la alternativa logística adoptada para mover parte del material, el transporte por carretera, ha introducido un nuevo problema: el tráfico de camiones pesados por el núcleo urbano de Portbou. Esta situación, según ha denunciado la empresa, genera molestias significativas a los vecinos y añade una capa de complejidad y coste a una operativa ya de por sí crítica.
La petición a Adif: Sants como válvula de escape
Ante el bloqueo, las miradas se dirigen a Adif, el gestor de las infraestructuras ferroviarias. El alcalde de Portbou, Gael Rodríguez, ha tomado la iniciativa y ha solicitado formalmente una medida excepcional para "desbloquear la grave situación". La propuesta consiste en habilitar el paso de los trenes de mercancías a través de la estación de Sants, en Barcelona, una ruta habitualmente reservada para el tráfico de pasajeros.
Esta solución permitiría sortear el obstáculo del túnel de Rubí y dar salida a los convoyes varados en la frontera. Sin embargo, su implementación requiere una compleja coordinación técnica y operativa por parte de Adif, que debe garantizar la compatibilidad y la seguridad de la convivencia entre los trenes de pasajeros y los de mercancías en uno de los nudos ferroviarios más concurridos del país. La urgencia de la situación, no obstante, presiona para que se exploren todas las vías posibles.
A todo esto, el puerto de Barcelona confía en poder recuperar parcialmente la circulación de mercancías, por el túnel de Rubí a partir del jueves. Adif les ha comunicado que se restablecerá el tráfico de mercancías entre los días 5 y 9 de febrero. La previsión del puerto de Barcelona es recuperar progresivamente el paso de mercancías por Gelida a partir del próximo lunes. Reconocen que el impacto económicos no es exagerado pero sí hay un "daño reputacional" que les puede pasar factura.

Port de Barcelona
Una crisis que refleja un problema estructural
El incidente en Portbou es un síntoma de la fragilidad estructural del sistema de transporte de mercancías por ferrocarril en España. Expertos del sector logístico señalan que la red adolece de una excesiva dependencia de corredores específicos, como el Corredor Mediterráneo, que, si bien son vitales, carecen de alternativas robustas en caso de fallo.
El caos generado por el corte de un solo túnel demuestra la falta de resiliencia de la infraestructura. Un sistema moderno y eficiente debería contar con planes de contingencia y rutas alternativas bien definidas para poder desviar el tráfico sin generar colapsos de esta magnitud. La ausencia de estas alternativas no solo impacta a las empresas directamente afectadas, sino que tiene un efecto dominó sobre toda la economía, encareciendo productos y afectando a la competitividad industrial.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



