La segunda vida de una confitería de Valladolid: el emotivo relevo que une a un jubilado y un pastelero argentino
La historia de Javier, que tenía que cerrar su negocio familiar, y Juan Manuel, el argentino que lo ha salvado del olvido gracias a un programa de traspasos
Valladolid - Publicado el
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Los empresarios de Valladolid con el apoyo del puso en marcha hace 10 años el programa 'Valladolid Traspasa'. Durante esta primera década 980 empresas lo han utilizado. De ellas más de 400 traspasos empresariales se han materializado lo que ha supuesto mantener más de 1.000 empleos. Un ejemplo de relevo es la Confitería Chus. Un negocio de dulces artesanos con más de 40 años de historia que cuenta con su propio obrador.
Javier, su dueño y segunda generación de pasteleros, ha encontrado en Juan Manuel, un repostero llegado de Argentina, a su sucesor ideal a través de un programa de traspasos. Ambos han relatado su experiencia en el programa Herrera en COPE.
Una vida dedicada al obrador
Javier se enfrentaba a una jubilación sin relevo generacional, ya que su hija había elegido un camino profesional diferente. Él mismo lo comprende, recordando la dureza del oficio: "Hemos educado a nuestros hijos para que vivan, no para que trabajen". Eran jornadas de 90 horas semanales y apenas tres días de cierre al año, un sacrificio que define como "esclavizarse".
La idea de ver el local cerrado era un golpe para él. "Es algo que es como haber creado un hijo, y soltar todo eso ahora, pues duele", confiesa Javier. Tras intentar vender el local sin éxito, la opción del traspaso se convirtió en la única esperanza para dar continuidad al negocio de toda una vida.
El sueño de empezar en España
Al otro lado del Atlántico, Juan Manuel y su familia decidieron mudarse a España huyendo de la "inseguridad del país" en Argentina. Tras analizar varias ciudades, Valladolid les llamó la atención. Aunque comenzó regentando un bar, su verdadera pasión era la confitería, su antiguo oficio.
Javier y Juan Manuel cuenta su historia en COPE
Fue entonces cuando encontró la oferta de la Confitería Chus en un portal de traspasos, pero el principal escollo era el dinero. La solución llegó de forma inesperada cuando Iberabal conoció su caso a través de un artículo de prensa sobre la jubilación de Javier y se ofreció a facilitarles el aval necesario para la financiación.
Lo bueno de Iberabal es que analiza el negocio y ve que no va a quebrar en 2 días"
Un traspaso más allá de lo económico
El acuerdo fue mucho más allá de una simple transacción. Javier se comprometió a enseñar a Juan Manuel todos los secretos del obrador durante un año entero, desde el postre de San Lorenzo hasta las recetas más tradicionales. "Es una parte muy importante que el dueño comparta todos sus conocimientos y sus errores", asegura Juan Manuel.
Javier destaca que ha tenido la suerte de encontrar a una pareja "que quiere trabajar", clave para el éxito. El precio del traspaso fue simbólico, ya que su única motivación era la continuidad del legado. "Yo lo que quería era que hubiera una continuidad", afirma, "las cosas gratis no se valoran".
La buena sintonía es tal que Javier sigue echando una mano en épocas de mucho trabajo, como Navidad. Este año incluso su hija, embarazada, acudió a ayudar con los roscones, cerrando el círculo de una historia que garantiza la segunda vida de la Confitería Chus.
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