La manzana guarda un inesperado potencial para regular el azúcar y controlar el apetito

Un estudio de la Universidad de Valladolid demuestra que los compuestos de esta fruta pueden imitar el efecto de fármacos contra la diabetes y la obesidad

Laura Ríos

Valladolid - Publicado el

2 min lectura

Un equipo de investigadores de la Universidad de Valladolid (UVa), liderado por el profesor Mario Martínez, ha demostrado que algunos compuestos naturales presentes en la manzana pueden ayudar a regular la absorción intestinal de azúcar y a estimular la sensación de saciedad. El estudio, publicado en la revista científica Food Chemistry, señala que esta regulación persigue la misma diana que algunos medicamentos para la diabetes y la obesidad, al enviar señales al cerebro para indicarle que está satisfecho.

Un método in vitro pionero

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores han desarrollado un novedoso método in vitro que simula la digestión humana y la posterior detoxificación de los digeridos. “Una de las principales novedades de esta investigación ha sido el desarrollo de un novedoso método in vitro que combina un sistema de simulación de la digestión con ensayos con células intestinales", explica Martínez. Este sistema permite observar cómo los compuestos interactúan con células intestinales en condiciones fisiológicamente relevantes.

Manzana entera vs. bagazo

Los resultados muestran que los polifenoles de la manzana pueden reducir la cantidad de glucosa que pasa del intestino a la sangre, ayudando a evitar picos de azúcar. “Gracias a este método in vitro se demuestra que la manzana entera tiene un perfil de metabolitos que la convierten en un mecanismo inhibidor de azúcar, que ralentiza o previene la absorción de glucosa", detallan los autores. Esto significa que la entrada de glucosa en el organismo se produce de forma más gradual.

Por otro lado, el estudio observó que el bagazo de la manzana, un subproducto de la industria del zumo, estimula la liberación de la hormona GLP-1, pero no la manzana entera. Esta hormona es clave en la regulación de la insulina y la sensación de saciedad, siendo la diana de varios fármacos actuales. Uno de los grandes retos, según Martínez, es “crear componentes naturales que reduzcan el apetito a través de la secreción endógena de GLP-1”.

Hacia la nutrición de precisión

Esta investigación, liderada por el grupo Innograinlab, supone una notable contribución al campo de la nutrición de precisión, que busca ir más allá de las recomendaciones generales. Además, ofrece una vía para la revalorización del bagazo de la manzana, que normalmente se desecha o se usa para alimentación animal, y que podría aprovecharse como un valioso ingrediente funcional.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.