Los efectos económicos del COVID-19: "El desastre puede ser muy importante"
José Antonio Salvador Insúa, decano de la Facultad de Comercio, atisba ajustes de gasto en la Administración y un intento de incrementar los impuestos

José Antonio Salvador Insúa, decano de la Facultad de Comercio de Valladolid
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"La crisis económica ya está aquí". Para José Antonio Salvador Insúa, decano de la Facultad de Comercio de la Universidad de Valladolid, con una caída de la actividad "muy significativa" y "casi un millón de personas que han perdido su puesto de trabajo" no hay lugar a dudas. La incógnita ahora, a su juicio, es "la profundidad del bache" y el ritmo al que se recuperará el empleo.
Este profesor titular de Economía Aplicada no conoce "nada parecido". Al menos, en tiempos modernos. "Vislumbramos un problema que puede ser muy profundo", ha advertido a su paso por Mediodía COPE Valladolid. Y la salida, ha apuntado, dependerá de la evolución del COVID-19: "si esto se controla rápidamente y podemos recuperar la actividad deprisa, los efectos serán profundos pero más o menos superables en un tiempo". Sin embargo, matiza, de haber un rebrote de este coronavirus que conllevara nuevos períodos de confinamiento "el desastre puede ser muy importante".
Minimizar el impacto económico de la enfermedad supondrá "ajustar el gasto". Salvador Insúa no tiene claro que sea "lo más conveniente", pero la Administración "va a tener que hacer algún ahorro". Como funcionario que es "no tengo claro que no me hagan un recorte de salario". Por otro lado, está convencido de que se producirá "un intento de incrementar los impuestos" pese a que la economía, al menos en el momento actual, pueda no estar preparada para asumirlo. Y "a medio plazo" el Estado deberá "limitar un poco" sus gastos y "buscar una forma de incrementar los ingresos" sin dañar la economía "en exceso".
Preocupación por el Estado
La crisis sanitaria del COVID-19 ha obligado al Estado a asumir una serie de costes. "Pero si ya debe un billón", se pregunta Salvador Insúa, "¿a cuánto nos vamos a ir?".
Según sus propias cuentas, y teniendo en cuenta la caída de los ingresos y este incremento en el gasto, el déficit va a posicionarse "muy cercano" al 10 por ciento. Lo que hará que se incremente "notablemente", señala, la deuda pública. Y pese al respaldo que supone el Banco Central Europeo "hay que pagar intereses por esa deuda".
En este escenario hay un "problema añadido" que es "la espada de Damocles que es nuestro sistema de pensiones". Hacer frente a unos gastos "comprometidos", como son las prestaciones por jubilación que, atendiendo al envejecimiento de la población, irán en aumento, "no va a ser tarea sencilla" atendiendo a los gastos "imprevistos" derivados de la pandemia.



