Ruth Romero, delegada de CESM en Soria: "Aquí lo sufrimos mucho más: no se puede trabajar 90 horas en una semana"
Los médicos de Soria denuncian una sobrecarga laboral extrema por la falta de profesionales y encabezan el seguimiento de la huelga en Castilla y León

Soria - Publicado el
3 min lectura6:35 min escucha
La provincia de Soria afronta la tercera semana de paros sanitarios con una particularidad que la sitúa en el epicentro de la protesta en Castilla y León. Con un seguimiento que ha llegado a superar el 30% en algunas jornadas de los paros anteriores, los médicos sorianos lideran una huelga convocada por el sindicato CESM para denunciar unas condiciones laborales que, según afirman, son especialmente graves en la provincia debido al déficit de profesionales.
Ruth Romero, delegada de CESM Soria, explica que la situación es más crítica aquí porque están "más castigados laboralmente". La razón, según detalla, es que la falta de personal es más acusada: "recaen sobre muy pocos lo que tendrían que estar haciendo muchos más", asegura, refiriéndose a unas plantillas orgánicas escasas que, además, "muchas veces ni siquiera están cubiertas".
Aquí es que lo sufrimos mucho más porque hay menos profesionales"
Delegada de CESM en Soria
Jornadas de hasta 90 horas
Esta falta de personal se traduce en una sobrecarga insostenible para los facultativos en activo. Romero denuncia la existencia de "excesos tan brutales de horas de trabajo", con jornadas que alcanzan límites impensables. "No se puede trabajar ni 75 horas ni 90 en una semana como está ocurriendo", afirma de manera contundente.
Para revertir esta tendencia y dejar de ser una plaza de difícil cobertura, desde el sindicato proponen medidas concretas. La clave, según Romero, es "hacerlo atractivo", lo que pasa por "adecuar las plantillas orgánicas" a las necesidades reales y "limitar efectivamente el tiempo de trabajo", además de posibles incentivos económicos o de otra índole para que los profesionales quieran venir a Soria.

La huelga de médicos se prolongará hasta el próximo jueves 30 de abril
El origen del conflicto
El detonante de los paros a nivel nacional fue la reforma del Estatuto Marco del personal sanitario. Ruth Romero recuerda que, pese a las promesas, el nuevo texto mantenía las mismas condiciones precarias, utilizando la coletilla de "necesidades de servicio" para perpetuar la sobrecarga. "Está claro que el resto de sindicatos no lo han negociado según nuestra perspectiva de forma adecuada", señala.
Por ello, una de las "líneas rojas" para el colectivo es poder decidir sobre sus propias condiciones. "Queremos negociar nosotros nuestras condiciones de trabajo", insiste Romero. Junto a esto, exigen una limitación real de la jornada laboral y una "reclasificación profesional" acorde a su formación y responsabilidad.
Un pulso que se alarga
A pesar del desgaste que supone la huelga, la delegada de CESM asegura que mantienen las fuerzas: "que nadie lo dude, porque esto nos separa, todavía tenemos fuerzas", aunque reconoce que "empieza ya a pesar el paso del tiempo". El seguimiento, apunta, está siendo mayor en la atención hospitalaria, una tendencia que califica de "generalizada".
Romero reitera las disculpas a los pacientes por las molestias, pero les pide su apoyo y comprensión. "Si esto no mejora, realmente va a haber un detrimento en la atención pública sanitaria", advierte, haciendo un llamamiento a la población para unirse a sus reivindicaciones.
Aunque ya hay nuevos paros convocados en mayo y junio, existe una luz de esperanza. A diferencia de convocatorias anteriores, esta vez las partes "se han llegado a sentar" a negociar. Pese a que las posturas son "diametralmente opuestas", Romero confía en que se pueda encontrar una salida: "Confiamos, siempre confiamos en que esto tiene una solución".
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



