Palencia revive este Martes Santo su Prendimiento, el singular acto que representa la traición a Cristo
La Procesión del Prendimiento, una de las más tradicionales de la capital palentina, evoca el arresto de Jesús en el Huerto de los Olivos en la tarde del Martes Santo

El hermano Mayor de los Nazarenos llama a la puerta de San Miguel para que salga el Cristo de Medinaceli
Palencia - Publicado el
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La Procesión del Prendimiento es una de las más tradicionales y populares de la Semana Santa palentina. Este Martes Santo, a las 20:00 horas, la comitiva de la cofradía de Jesús Nazareno partirá desde su capilla para, emulando a las turbas que acudieron al Huerto de los Olivos, dirigirse hacia la Iglesia de San Miguel acompañando el paso de “La Traición de Judas”.

En la Iglesia de San Miguel, se celebra el acto del Prendimiento; un hermano nazareno golpea tres veces la puerta del templo, alternando con el característico ‘tararú’ y a continuación sale el Cristo de Medinaceli
El acto central del Prendimiento
Al llegar a San Miguel, tiene lugar el momento más singular de la procesión: el acto del Prendimiento. En él, se recitan los evangelios que narran el pasaje en el que Jesús es arrestado por los romanos tras la traición de su discípulo Judas. Tras la lectura, un hermano nazareno golpea la puerta de la iglesia tres veces, con toques secos intercalados por el sonido del tararú.

El hermano Mayor de los Nazarenos llama a la puerta de San Miguel para que salga el Cristo de Medinaceli
A esta llamada, los portones se abren para dar paso a la imagen del Cristo de Medinaceli, escoltada por su cofradía mientras la Banda Municipal interpreta el Himno de Medinaceli. Como símbolo de su cautiverio, un nazareno coloca unas esposas a los pies de la imagen, que queda frente al paso de “La Traición de Judas”, representando la captura de Jesucristo.

En la Iglesia de San Miguel, se celebra el acto del Prendimiento; un hermano nazareno golpea tres veces la puerta del templo, alternando con el característico ‘tararú’ y a continuación sale el Cristo de Medinaceli
Tras el acto, la procesión recorre el centro de la ciudad, con paradas de interés en la Plaza Isabel la Católica y la Plaza San Pablo. Es un momento de profunda emoción, donde, según la tradición, "el silencio es solo quebrantado por el remordimiento de un hijo que entrega a su Padre a la más cruel condena". La procesión finaliza casi de madrugada en la Capilla de Jesús Nazareno después de que el Cristo de Medinaceli sea devuelto a su templo en San Miguel.
Las imágenes: historia y arte
El Cristo de Medinaceli es una obra de talla completa anónima de finales del siglo XVII. Aunque está realizada para ser vestida y habitualmente luce un ajuar con túnica y pelo natural, bajo este se oculta una cabellera tallada. La escultura representa a Jesús Nazareno tras ser presentado al pueblo, maniatado y a la espera de la cruz, y es venerado durante todo el año en la Iglesia Parroquial de San Miguel.

En la Iglesia de San Miguel, se celebra el acto del Prendimiento; un hermano nazareno golpea tres veces la puerta del templo, alternando con el característico ‘tararú’ y a continuación sale el Cristo de Medinaceli
La historia de la imagen está documentada desde 1770 en la iglesia de San Miguel, aunque no recibe la advocación de Medinaceli hasta 1948. Se cree que su origen está ligado a la Cofradía de la Santísima Trinidad de la parroquia. Actualmente, se conserva en un retablo rococó que probablemente procede del desaparecido Convento de San Buenaventura.
Por su parte, el paso de “La Traición de Judas” es una obra reciente del imaginero Carlos Guerra del Moral (2005). Inspirado en el Barroco andaluz pero con toques de modernidad, el conjunto representa de forma conceptual el momento previo al beso, cargado de tensión. El autor, nacido en Úbeda, es conocido por la expresividad de sus tallas. El paso evoca el instante en que el apóstol traidor se acerca a Cristo, un momento en que se le podría decir: "Traidor, suplica al Nazareno el perdón de tus pecados".

Procesión del Prendimiento con el paso 'La Traición de Judas'
La escena se compone de dos figuras. Jesús, con túnica blanca, muestra en su rostro y sus manos la angustia y la aceptación del drama inminente. Detrás, Judas avanza cubierto con un manto, con un rostro que trasluce su agitación y el pelo rojizo que le atribuye la tradición. Ambas figuras, de policromía mate, se sitúan sobre una carroza de caoba que perteneció a la Orden Tercera.
Una procesión centenaria
La Procesión del Prendimiento tiene una larga historia en la ciudad. Los primeros documentos que hacen referencia a ella datan del último cuarto del siglo XIX, aunque se cree que se celebraba desde tiempo atrás. Estos testimonios confirman que fue una procesión muy concurrida hasta su desaparición inicial, siendo recuperada para convertirse en una de las citas clave de la Semana Santa de Palencia.
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