Lydia Carrascosa transforma su enfermedad en un libro para que nadie se sienta solo o incomprendido
A los 15 años le diagnosticaron una epilepsia que cambió su vida por completo y ahora, con 21, narra su historia para dar visibilidad y esperanza a quienes la padecen

Lidia Carrascosa y su libro, en COPE Albacete
Albacete - Publicado el - Actualizado
2 min lectura8:47 min escucha
La vida de Lydia Carrascosa cambió por completo a los 15 años con la llegada de un diagnóstico inesperado: epilepsia. Ahora, con 21, esta joven de Albacete ha decidido transformar su experiencia en un libro, ‘Lo que la vida no me quitó’ (Círculo Rojo), para ayudar a otras personas que puedan sentirse solas o incomprendidas por una patología. Una historia de superación que presentará próximamente en la librería Popular Libros de su ciudad.
Un diagnóstico que lo cambió todo
Todo comenzó una tarde cualquiera, mientras estudiaba para un examen de biología. ‘Estaba tan tranquilamente sentada en el sofá hasta que de una empiezo a convulsionar’, recuerda Lidia sobre su primer ataque epiléptico. A partir de ese momento, su adolescencia se llenó de citas médicas, medicación diaria y una nueva realidad que afectó a todo su entorno, desde sus padres, que se volvieron más estrictos, hasta su rendimiento académico.
Además de las convulsiones, Lydia experimenta lo que médicamente se conocen también como crisis epilépticas, episodios en los que se queda bloqueada. ‘No te sé responder porque me quedo bloqueada, te entiendo, pero no sé reaccionar’, explica. Estas ausencias le han afectado en su día a día, incluso durante los exámenes, generándole una gran tensión.
En las crisis no te sé responder porque me quedo bloqueada, te entiendo, pero no sé reaccionar"
El reto de la incomprensión
En el ámbito educativo ha encontrado las mayores dificultades, con profesores que no siempre entendían su situación y que llegaron a pensar que estaba ‘echando cuento’. Por el contrario, sus amigos y amigas han sido un pilar fundamental, aprendiendo a reaccionar y a apoyarla en todo momento. Su familia, como cuenta su madre, Loli, pasó del miedo inicial a aprender a convivir con la enfermedad.
Un libro para que nadie se sienta solo
La idea del libro surgió gracias a una profesora de la universidad que la animó a canalizar sus escritos. ‘¿Por qué no intentas contar lo que te ha pasado y en una parte te desahogas y en otra intentas ayudar a mucha gente?’, le sugirió. Con su libro, Lydia quiere lanzar un mensaje de esperanza y demostrar a quienes sufren una patología que no están solos.
Su objetivo es claro: ‘Quiero que cuando lo lean vean que no están solos, que no se escondan en ningún momento a tener que pedir ayuda’. Lydia espera que su testimonio sirva de inspiración y recuerda que, aunque el camino sea difícil, ‘al final del túnel siempre siempre hay un rayo de luz’. Actualmente, se encuentra finalizando sus estudios de Magisterio en Educación Primaria, con la especialidad de audición y lenguaje, una vocación con la que espera ayudar a otras personas.
Quien lea el libro comprobará que al final del túnel siempre hay un rayo de luz"

Lidia, junto a su madre Loli
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



