Emilio Ortiz rompe barreras en el cine español: así dirige el primer cineasta ciego del país
A los 17 años perdió la vista pero su vocación artística le ha llevado a dirigir un cortometraje premiado internacionalmente, ‘El gigante de los pies de barro’

Albacete - Publicado el
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En el cine todo comienza con una imagen, pero en el caso de Emilio Ortiz, esas imágenes nacen de la memoria y la sensibilidad. Tras perder la vista de forma progresiva a los 17 años, esta circunstancia no frenó su vocación, sino que le llevó a reinventarse hasta lograr lo que parecía impensable: convertirse en el primer director de cine ciego en España. Su cortometraje, ‘El gigante de los pies de barro’, ha recorrido festivales internacionales cosechando premios, donde la reacción más repetida del público ha sido la sorpresa al descubrir que quien dirige la obra no ha visto una pantalla en años.
Ortiz, que ya tiene una trayectoria como escritor con siete libros publicados, reconoce que su pasión por el séptimo arte viene de lejos. “Es un gusanillo que he tenido desde pequeño”, explica. Pese a que nunca tuvo una visión completa, su relación con el cine evolucionó gracias a herramientas como la audiodescripción, que le ha permitido seguir disfrutando de las películas incluso tras perder la vista por completo.
El reto de dirigir sin ver
El salto a la dirección ha llegado junto al videoartista Víctor Meliveo, con quien inició una colaboración que le animó a adaptar uno de sus microrrelatos. Para afrontar el reto de construir escenas sin referencias visuales, Ortiz ha recurrido a su “banco de imágenes” mental, formado por recuerdos. “Dentro de mi cabeza, pues van surgiendo esas imágenes, porque al haber yo visto, pues digamos que tengo guardado en mi imaginación un banco de imágenes”, aclara sobre un proceso que define como “duro, largo y complicado”.
El resultado es un cortometraje con una fuerte carga expresiva y escaso diálogo, donde la gestualidad y la narrativa visual cobran todo el protagonismo. Según explica el propio director, fue una elección no intencionada, similar a cuando escribe una novela: “esas escenas las tenía que describir en este caso pues muchas veces con gestualidad, con imágenes y y no con con diálogo”.
Haciendo historia en el cine
Emilio Ortiz es consciente de que ha hecho historia en el cine español, un hito que abre camino a nuevas generaciones. Él mismo mira al futuro con optimismo y cree que el testigo está listo para ser recogido.
Ahora vienen jóvenes con nuevas tecnologías que seguro harán cosas importantes"
Proveniente del mundo de la literatura, Ortiz ha encontrado en el cine una forma de expresión diferente. Considera que la literatura le ha dado “más libertad”, pero destaca que las emociones en el cine son “más fuertes”, gracias a la capacidad de la interpretación para hacer reír o “poner un nudo en la garganta”.
Un mensaje de superación
Más allá de su logro personal, su trayectoria es un ejemplo de perseverancia. Por ello, anima a todo el mundo a luchar por sus metas. “Si tienes un sueño, ve a por él. Y si no se consigue, el camino recorrido ya merece la pena”, concluye. Un mensaje que acompaña de una reivindicación: la necesidad de contar con una sociedad más justa y solidaria con las personas con discapacidad.
Si tienes un sueño, ve a por él. Y si no se consigue, el camino recorrido ya merece la pena"
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