Los embalses de España al borde del lleno, ¿qué hacer en caso de que una presa no soporte el peso del agua?

Un simulacro en las presas de Alsa, Mediajo y Matahoz moviliza a 80 efectivos para ensayar la respuesta ante un escenario de riesgo calificado como "mínimo"

María Gutiérrez

Santander - Publicado el

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Los vecinos de San Miguel de Aguayo, Pesquera, Molledo, Bárcena de Pie de Concha y el valle de Iguña han escuchado este jueves  sonar las sirenas de emergencia. El motivo ha sido un simulacro de seguridad en las presas de Alsa, Mediajo y Matahoz para poner a prueba los sistemas de aviso y la capacidad de respuesta ante un posible accidente en estas infraestructuras.

Un ensayo para un riesgo "improbable"

En Herrera en COPE Cantabria, la directora general de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de Cantabria, Mónica Escobedo, ha explicado la importancia de estos ejercicios. Aunque el riesgo de rotura de una presa es "improbable", ha subrayado que en materia de seguridad "tenemos que trabajar la prevención y la anticipación".

El simulacro  ha consistido en la activación de las cinco sirenas de aviso a la población, con personal desplazado a cada punto para comprobar su correcto funcionamiento. El objetivo es que la población se familiarice con la señal y sepa cómo actuar.

En caso de escuchar la sirena en una emergencia real, los ciudadanos deben acudir a los puntos de encuentro designados, que son "zonas que ya han sido previamente estudiadas porque no son inundables", y seguir en todo momento las indicaciones de las autoridades.

Casi 80 personas movilizadas

Este tipo de ejercicios se realiza una vez al año para asegurar que todo el engranaje de emergencia funciona. En el operativo han participado cerca de 80 personas del servicio de Protección Civil de Cantabria, la Delegación del Gobierno, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico y Repsol, como entidad concesionaria de la presa.

La preparación de un simulacro de estas características, según Escobedo, requiere "semanas y semanas", donde los equipos diseñan el posible escenario de riesgo. Se trata, en sus palabras, de "hacer un examen interno en cada organización sobre la respuesta que vamos a dar".

Los riesgos son mínimos"

Mónica Escobedo


Afortunadamente, nunca se ha producido un accidente en estas presas. Escobedo ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad, explicando que las infraestructuras cuentan con instrumentos de vigilancia que informan "en tiempo real de cómo se está comportando la presa". Por ello, ha insistido, "los riesgos son mínimos" y el tiempo de reacción ante una anomalía "es suficiente, es alto".

Un trabajo 'silencioso' y bien recibido

La directora general ha destacado la buena acogida de estos ejercicios por parte de la ciudadanía, cuya reacción es "muy favorable, es muy participativa". Considera que los vecinos lo ven como "algo muy positivo", especialmente al realizarse simulacros de forma habitual para distintos tipos de emergencias, como riesgo químico, inundaciones o incendios.

Para los equipos de emergencia, estos ensayos son fundamentales porque les permiten conocerse y coordinarse mejor. "Lo positivo y lo bueno de esto es que los medios y los recursos que intervenimos nos conocemos y ya funcionamos con esa agilidad", afirma Escobedo. Tras cada simulacro, asegura, "salimos todos reforzados porque funcionamos mucho mejor".

Salimos todos reforzados porque funcionamos mucho mejor"

Mónica Escobedo

Directora de Seguridad y Protección CIudadana

Este esfuerzo forma parte de un "trabajo silencioso que se desconoce", una preparación continua que se realiza semanalmente. "Los servicios de emergencia, todos continuamente estamos haciendo ejercicios y simulacros", ha señalado Escobedo. Gracias a esta preparación constante, Cantabria está permanentemente preparada para activar un plan de emergencias sin necesidad de medidas extraordinarias.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.