Las tres claves del sector hostelero de Cantabria para trabajar este verano: "Son indispensables"
Ante una temporada de verano con grandes previsiones, los empresarios del sector alertan de la dificultad estructural para encontrar trabajadores en todos los puestos
Santander - Publicado el
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El puente de mayo da el pistoletazo de salida a la temporada alta en la hostelería de Cantabria, con previsiones de ocupación que rondan el 75% y que alcanzan hasta el 85% en los destinos más turísticos de la región: Santander, Suances, Comillas y Liébana. Sin embargo, detrás de estas cifras optimistas se esconde una crisis estructural: la imposibilidad de encontrar personal para atender la alta demanda de clientes.
Emérito Astuy, dueño del Hotel Restaurante Astuy en Isla, es uno de los empresarios que vive esta situación. Su negocio, que emplea a más de 50 personas de forma habitual, necesita duplicar su plantilla para la temporada de verano, llegando a los 97 empleados. Y el problema está en que el proceso de selección se ha vuelto una tarea casi imposible por la escasez de demandantes de empleo.
Astuy los entiende como "el mayor problema que tenemos". Explica que, a diferencia de otras empresas, su dificultad no es vender (tener reservas), sino poder atender a los clientes. "En verano lo vendemos todo, pero el problema es poderlo atender", lamenta. Esta carencia afecta a todos los perfiles profesionales: "Nos hacen falta camareros, cocineros, personal de limpieza y hasta friegaplatos", un puesto para el que emplea a cuatro personas y muchas veces necesita una quinta, además de ser un puesto que le cuesta "dios y ayuda" cubrir.
El problema es poder atender toda la demanda de clientes con pocos empleados"
Hotel Restaurante Astuy
Un cambio de mentalidad generacional
Esta problemática es compartida por otros grandes establecimientos como el Hotel Balneario de Puente Viesgo, que necesita hasta 200 trabajadores en verano. Su directora, Eva Magali, apunta a un cambio en el perfil del trabajador. "Ya no hay profesionales como los había en otra época", afirma, y añade que ahora ni siquiera encuentran "personas a las que podamos contratar y hacerles nosotros nuestra propia formación, gente que tenga interés".
Emérito Astuy cuenta necesita cerca de un centenar de empleados para verano, el doble que en temporada baja
Magali atribuye parte del problema a un cambio de mentalidad en las nuevas generaciones. Según su experiencia, los jóvenes "duran poco tiempo en sus puestos" y no muestran el compromiso de antes. "Quieren tiempo libre, y eso está incluso por delante del sueldo", señala. Además, explica que la falta de arraigo provoca que se muevan a otro empleo: "Si el restaurante de al lado les paga 100 euros más se van, no buscan hacer carrera en un sitio".
Los jóvenes quieren tiempo libre, y eso está incluso por delante del sueldo"
Hotel Balneario de Puente Viesgo
Profesionalización como posible solución
Ante la pregunta de qué falla, los hosteleros no tienen una respuesta clara. Magali admite que "todo el sector le estamos dando muchas vueltas y no logramos dar con la tecla". Sin embargo, apunta a una posible vía: "Profesionalizarlo más, intentar inculcarles más esa vocación a los jóvenes, que quizás ahora no la hay", para que estos empleos dejen de ser vistos como algo pasajero.
La directora del balneario, Eva Magali, asegura que necesitan personal con compromiso y con responsabilidad
Voluntad y compromiso, lo más valorado
A falta de profesionales con experiencia, que Emérito Astuy considera "muy complicado" de encontrar, los empresarios han cambiado sus prioridades en la contratación. El dueño del Hotel Astuy ha "abandonado" esa búsqueda y ahora pide otra cosa: "Voluntad, gente que quiera trabajar". Asegura que "con voluntad se vencen muchas cosas y al final podemos conseguir hacer un profesional".
Eva Magali coincide plenamente con esta visión. Ante la escasez de perfiles cualificados, lo fundamental es la actitud. "Ahora mismo nos quedamos con esa responsabilidad y ese compromiso de querer hacer el trabajo bien hecho", subraya. La directora del balneario concluye que la formación no es un problema, ya que "se la podemos dar nosotros", pero la voluntad y el compromiso son requisitos indispensables.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.