El nuevo paisaje verde de Canarias tras las lluvias esconde un riesgo que durará meses
La saturación del terreno por el agua aumenta el riesgo de desprendimientos y genera un manto de pasto que será un combustible en la campaña de incendios
Gran Canaria - Publicado el - Actualizado
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Las recientes lluvias, con el paso de la borrasca Therese, han dejado un paisaje inusual en Canarias, tiñendo de un verde intenso incluso las zonas más áridas. Una transformación que Roberto González, en el programa 'Herrera en COPE Canarias', comparaba con las "islas británicas". Sin embargo, tras la estampa positiva se esconde un riesgo latente que los expertos advierten que se prolongará en el tiempo: los desprendimientos y los futuros incendios forestales.
Riesgo de desprendimientos durante meses
El ingeniero forestal y miembro de la Asociación Fénix Canarias, Roberto Castro, ha explicado que el principal peligro no es consecuencia únicamente de la última borrasca, sino de un período de seis meses de precipitaciones. "Tenemos zonas, por ejemplo, en la isla de Gran Canaria, que se han acumulado hasta 1500 litros por metro cuadrado", ha señalado Castro, lo que provoca una saturación del terreno. Este exceso de agua, según el experto, "aumenta la presión y a su vez se reduce la fricción", dando lugar a los desprendimientos.
Un ejemplo extremo de esta situación se vivió en la Vega de San Mateo, un municipio de Gran Canaria, donde "el terreno se empieza a comportar como un fluido", según describió el ingeniero. Este fenómeno ha provocado el desalojo de viviendas y daños materiales. Castro advierte que el peligro no ha terminado, ya que el terreno todavía tiene que rezumar mucha agua y el riesgo podría extenderse durante semanas e incluso meses.
Un nuevo combustible para los incendios
El manto verde que ahora cubre las islas también representa una amenaza de cara a la campaña de incendios. Roberto Castro avisa de que el crecimiento del pastizal, especialmente en las zonas este y sur de la isla, actuará como combustible para el fuego. Aunque no se esperan incendios de gran intensidad, sí serán muy veloces. "No son incendios de muchísima intensidad, pero son incendios muy rápidos", ha destacado, lo que genera situaciones muy complicadas cerca de las zonas de interfaz urbano-forestal.
No son incendios de muchísima intensidad, pero son incendios muy rápidos"
ingeniero forestal y miembro de la Asociación Fénix Canarias
Ante este nuevo escenario, Castro recuerda que la gestión de los montes es una tarea a largo plazo, que se planifica a 25 o 50 años. En este sentido, ha mencionado la necesidad de que se apruebe la futura ley de montes. Mientras tanto, ha hecho un llamamiento a la población para que adopte medidas preventivas, como limpiar el pastizal y podar árboles en un radio de 25 a 50 metros alrededor de las viviendas.
Cascadas y caideros en el Valle de Agaete al norte de Gran Canaria
La cara positiva de las lluvias
A pesar de los riesgos, las lluvias también han traído beneficios, como la recuperación de muchos nacientes, que según el ingeniero "son clave para la fauna" en los meses de verano, y la mejora de masas forestales que estaban en dificultades, como los pinares de Inagua y Chira. Castro ha concluido con una reflexión, indicando que, aunque el clima está cambiando, estos fenómenos forman parte de la historia de las islas y "la oportunidad ahora como seres humanos es ser capaces de adaptarnos, aplicar ciencia a tecnología para que cosas como estas, pues no se vuelvan a sufrir".
Se han recuperado muchos nacientes"
Ingeniero forestal
Finalmente, sobre la declaración de zona catastrófica, el técnico ha preferido no pronunciarse desde un punto de vista político, pero ha afirmado que "todo lo que sea atender el referimiento de infraestructuras, que la población pueda cuanto antes volver a tener vida normal, pues bienvenido sea".
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