Canarias se ahoga en la desigualdad: más de 560.000 personas en exclusión mientras la riqueza crece

“Hemos normalizado la vulnerabilidad y la desesperanza”, alerta el obispo Eloy Santiago ante una pobreza que se ha vuelto estructural y afecta ya a uno de cada cuatro canarios

Redacción COPE Canarias

Canarias - Publicado el - Actualizado

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La magnitud del problema es contundente: más de 560.000 personas se encuentran en situación de exclusión social en Canarias, lo que representa a una de cada cuatro personas en el archipiélago (25,5%). Esta es la principal conclusión del IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, presentado por el miembro del Comité Técnico de la Fundación, Thomas Ubrich, junto a el obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos y Eloy Santiago, su homólogo en Tenerife. El estudio constata con rotundidad que "no fallan las personas, falla el sistema".

Una pobreza que se cronifica

El obispo de la Diócesis Nivariense, Eloy Santiago, ha lamentado que esta realidad se ha normalizado en las islas. "Hemos normalizado la vulnerabilidad y la desesperanza de una parte importante de la sociedad canaria", ha señalado, destacando que la pobreza se ha cronificado con el tiempo y ha aumentado el aislamiento. Santiago ha calificado de "gran contradicción" la coexistencia de un crecimiento macroeconómico sostenido con una desigual distribución de la riqueza, lo que demuestra, a su juicio, que "la pobreza en Canarias es estructural".

El informe desvela un mensaje doble y agridulce. Por un lado, se registran avances, ya que la exclusión severa ha mejorado y hay 51.000 personas menos en esta situación desde 2018. Sin embargo, por otro lado, "crece el suelo frágil" de la sociedad: la integración precaria alcanza ya al 41% de la población, lo que significa que la vulnerabilidad se expande y deja a muchas personas a un solo paso de caer en la exclusión.

Vivienda y empleo, los motores de la desigualdad

En cifras

25,5%CCAA CON LA TASA MÁS ALTA DE EXCLUSIÓN SOCIAL DEL ESTADO

La vivienda se ha convertido en el epicentro de la desigualdad en Canarias, calificada en el informe como un "derecho fake". Es la dimensión de la exclusión más extendida, afectando a una de cada tres personas. El sobreesfuerzo para pagar la vivienda y los suministros empuja a más de 122.000 hogares por debajo del umbral de la pobreza severa, mientras 218.000 personas viven en viviendas inseguras y 342.000 en inadecuadas.

Junto a la vivienda, el empleo es el segundo gran factor de exclusión. A pesar de que la tasa de paro ha bajado al 14%, Canarias sigue liderando el desempleo en España y se produce la paradoja de que tener un trabajo ya no protege de la pobreza. Los sueldos no han ganado poder real debido a la inflación y el salario medio en las islas sigue un 14% por debajo de la media estatal.

No fallan las personas, falla el sistema"

Thomas Ubrich

miembro del Comité Técnico de la Fundación Foessa

Las medidas de protección social tampoco funcionan como un escudo eficaz para los más vulnerables. En Canarias, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) solo llega a una de cada tres personas en situación de pobreza severa, una cobertura que el informe califica de "muy inferior a la media estatal". Esta situación evidencia las grietas de un sistema de apoyos que se muestra insuficiente.

CÁRITAS

De izquierda a derecha: Juan Rognoni, director de Cáritas de Tenerife; Eloy Santiago, obispo de la Diócesis Nivariense; José Mazuelos, obispo de la Diócesis de Canarias; Thomas Ubrich, miembro del Comité Técnico de la Fundación Foessa, y Gonzalo Navarro, director de Cáritas Diocesana de Canarias.

Los rostros de la exclusión

La exclusión en el archipiélago tiene rostros definidos. Afecta con especial dureza a los hogares encabezados por mujeres (30% frente al 22% de los sustentados por hombres), a la infancia y la juventud (uno de cada tres menores está en esta situación) y a casi la mitad de la población de nacionalidad extranjera (48%). Para estos últimos, la exclusión es también cívica, pues más de 220.000 personas no tienen derecho a voto.

Otras dimensiones de la desigualdad, como la exclusión sanitaria, afectan a uno de cada cinco hogares canarios. A esto se suma el deterioro de las relaciones sociales, que ha provocado el aislamiento de más de 114.000 personas. Ante este panorama, el informe de FOESSA y Cáritas propone la construcción de un nuevo pacto social que ponga a las personas en el centro, con una clase política valiente y comprometida que regule los mercados de vivienda y empleo para que nadie se quede atrás.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.