Una fiesta de Halloween colapsa el Oviedo Antiguo
La aglomeración de cientos de jóvenes para acceder a una discoteca en la calle de El Peso provoca nuevos incidentes y destrozos

Aglomeración de jóvenes para entrar en una fiesta de Halloween, en Oviedo
Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
Las aglomeraciones de jóvenes han vuelto a protagonizar nuevos incidentes este fin de semana en el Oviedo Antiguo. Esta vez ha sido la celebración de una fiesta de Halloween en una discoteca de la calle de El Peso la que ha provocado que cientos de jóvenes se concentraran en la zona para intentar acceder a ella.
Según los testigos, llegaron a congregarse hasta un millar de personas, entre ellos varios menores, que entre empujones y gritos intentaban entrar en el local, pese a que ya había completado su aforo.
Los porteros de la discoteca, desbordados, tuvieron que llamar a la policía local para controlar la avalancha. Tras ordenar el cierre de las puertas del local, los agentes tardaron cerca de dos horas en controlar la situación y reabrir el paso, mientras los jóvenes, enfadados por no poder entrar a la fiesta, causaban varios destrozos en escaparates, terrazas y fachadas de la zona. Las imágenes se han vuelto virales:
Lo ocurrido este domingo se suma a los incidentes que se vienen produciendo de forma cada vez más habitual los fines de semana en El Antiguo. El pasado 16 de octubre, la plaza del Sol fue escenario de una espectacular pelea en la que volaron sillas y mesas, además de vasos y botellas.
Peleas y botellones que los agentes de la Policía Local no son capaces de frenar, mientras los vecinos reclaman que se incremente la vigilancia en la zona. Sólo hace una semana, el pasado lunes, se manifestaban frente al ayuntamiento para exigir soluciones.
"Estamos llegando ya a un punto que no se puede convivir con el botellón, con el ruido, con los malos olores, la suciedad, con el pis que nos dejan dentro de nuestros portales, y no nos vale que el alcalde diga que es una situación puntual, porque ya viene de muchos años atrás", asegura Soraya, una de las vecinas que participo en la protesta.
"No podemos descansar, nos tocan los timbres, nos insultan, nos mean en los portales", añade Marisa, otra vecina, que lamenta que no se tomen medidas "hasta que ocurra una desgracia".



