Primera aplicación de la ley del "sólo sí es sí" en Asturias: de diez años a dos por abusar de una menor
Los abogados de la acusación particular hablan en COPE: "Es difícil explicar a los padres que, lo que hace dos meses era una cosa, ahora es otra"

Los abogados de la acusación particular hablan en COPE
Asturias - Publicado el - Actualizado
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Los efectos de la ley del "solo sí es sí" también se empiezan a notar en Asturias. El primer caso es el de un ovetense acusado de abusar de una menor. La pena solicitada para él por el fiscal pasó de diez años de cárcel a dos años y tres meses, en aplicación de la nueva ley. Una condena que el acusado aceptó, sin necesidad de ir a juicio.
La abogada de la madre de la menor, María Rivero, ha hablado este jueves en COPE, donde ha explicado lo difícil que ha resultado para la familia de la menor aceptar el cambio. "Es evidente que la familia esté molesta", explica Rivero, "es difícil explicar a los padres que lo que hace dos meses era una cosa. ahora es otra".
En parecidos términos se expresa Gabriel Cueto, abogado del padre de la menor, aunque recuerda que hay que tener en cuenta las circunstancias del caso. El proceso se inició cuando la chica todavía era menor, pero ya es mayor de edad. Al acusado le era aplicable el beneficio de "dilaciones indebidas", explica Cueto, y la chica "no deseaba continuar con la acusación". El objetivo, recalca era "obtener una condena" y "asegurar que no se acercara a este señor, que la pena de prohibición fuera lo más extensa posible".
Cueto, aunque en este caso ejerció la acusación en representación del padre, también ha defendido a condenados por abusos y ya estudia pedir la rebaja de condena para alguno de sus clientes en base de la nueva ley. "El abogado tiene que ocuparse de los derechos de su cliente", recalca, "cuando es acusación particular, nos toca acusar, y cuando somos defensa, tenemos que defender con las normas que estable la Constitución, la normativa comunitaria y, sobre todo, el Código Penal".
También María Rivero estudia pedir la rebaja de condena para uno de sus clientes. Fue sentenciado a ocho años, que podrían quedar en tres. Rivero, al igual que Cueto, insiste en que se debe a sus clientes y a lo que diga la ley. "Si la ley está mal redactada o no responde a los objetivos que, primigeniamente, se habían establecido, no es culpa ni de los jueces que la aplican ni de los abogados que la utilizan", sentencia.



