Los médicos advierten sobre las listas de espera en Asturias: "estamos mal y vamos a peor"
A 31 de julio había 22.741 pacientes pendientes de una intervención quirúrgica, 2.700 más que hace un año, pese al plan de choque puesto en marcha por el SESPA

José Antonio Vidal: estamos mal y vamos a peor
Asturias - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
Más de 22.700 asturianos están en lista de espera para una intervención quirúrgica, 2.700 más que hace un año, pese al plan de choque puesto en marcha por el gobierno asturiano.
Según los datos facilitados por la Consejería de Salud, a 31 de julio eran 22.741 los pacientes en "espera estructural", mientras que en la misma fecha de 2021 quedaban ligeramente por debajo de los 20.000.
La demora media se sitúa en torno a los 93 días, aunque la máxima llega a los 391. En cuanto a la primera consulta por un especialista la espera está en 77 días y en pruebas diagnósticas hay casi 20.500 ecografías y más de 17.000 resonancias pendientes.
El Servicio de Salud, se defiende asegurando que han logrado "contener el incremento", a pesar de la alta ocupación hospitalaria y las bajas laborales de los profesionales sanitarios por la incidencia de la covid-19.
Según el SESPA, se han logrado "mantener cifras de demora media similares al año pasado", 'pese a que durante el mes pasado los hospitales públicos asturianos han soportado "presiones asistenciales elevadas por la incidencia de la covid-19 que ha confluido con bajas laborales de los profesionales por esta causa durante esta última ola".
Esta situación, explican, "precisó del esfuerzo de la actividad asistencial para atender a los pacientes covid y de otras patologías urgentes y no demorables, en detrimento de la actividad quirúrgica programada".
Las explicaciones del SESPA no convencen no convencen ni a pacientes ni a profesionales. El secretario general del Sindicato Médico Profesional de Asturias (SIMPA), José Antonio Vidal, aseguraba en COPE que "estamos mal y vamos a peor".
Para Vidal el plan de choque del Principado ha fracasado. "Tenemos un contingente de crónicos descompensados que aumentarán aún más las listas de espera, y no se incentiva suficientemente los recursos disponibles para conseguir el objetivo", asegura.



