Asturias viaja al centro de la tierra: el turismo minero se consolida como la gran apuesta de las cuencas
La empresa pública HUNOSA detalla en Fitur 2026 su exitosa transformación del patrimonio industrial en una oferta cultural y turística única en España

Pozo Sotón, de HUNOSA | EFE
Asturias - Publicado el
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HUNOSA ha presentado su apuesta por el turismo minero en el marco de Fitur 2026, donde ha participado en un programa especial de COPE Asturias. El director de Comunicación y Relaciones Institucionales, Gustavo Martínez Pañeda, y la coordinadora de Patrimonio Cultural, Lilia García Lorenzo, han explicado cómo la compañía está transformando el patrimonio industrial de las cuencas mineras en un motor cultural y turístico.
De ruina industrial a oportunidad turística
Martínez Pañeda ha destacado que el legado de la minería, tanto material como inmaterial, ha dejado de ser visto como una “ruina industrial” para convertirse en “una oportunidad para atraer visitantes”. Según ha explicado, las cuencas del Caudal y del Nalón ofrecen un paisaje “igual de maravilloso que el resto de Asturias”, pero con el valor añadido de una concentración única de vestigios mineros que empieza a ser vista como una oportunidad.

El director de Comunicación y Relaciones Institucionales de HUNOSA, Gustavo M. Pañeda, en el especial de COPE desde Fitur
Un ejemplo de esta nueva vida es el Pozo San José de Turón, en Mieres, que ha cumplido su primer año como espacio cultural. Con casi 4.000 visitantes, este centro se suma a la red de HUNOSA y responde a la demanda de la cuenca del Caudal de acoger también la oferta cultural de la compañía, hasta ahora más centrada en el Nalón con el Pozo Sotón y el Archivo Histórico del Pozo Fondón. Entre sus éxitos recientes se cuenta una exposición del fotógrafo José Muñiz, que atrajo a más de 2.000 personas.
Una experiencia inmersiva a 600 metros
La joya de la corona de la oferta de HUNOSA es la experiencia del Pozo Sotón, calificada por la compañía como única en España. “No es lo mismo, con todo el respeto lo digo, entrar en una bocamina que bajar aquí a más de 500 metros de profundidad a un pozo vertical”, ha afirmado Martínez Pañeda, subrayando la singularidad de la visita.
Nadie como los mineros profesionales va a contar a los visitantes todo lo que ven dentro de la mina a 600 metros de profundidad"
Coordinadora de Patrimonio Cultural de HUNOSA
Lilia García Lorenzo ha detallado el proceso: los visitantes se equipan con ropa de trabajo y equipos de seguridad para realizar un viaje a las “entrañas de la tierra” guiados por mineros profesionales. Estos guías garantizan la seguridad y ofrecen un relato auténtico, porque, como ha señalado, “nadie como ellos les va a contar todo lo que se está viendo en la mina”. La visita larga, la más recomendada, tiene una duración total de cinco horas, tres de ellas en el interior de la mina.

Lilia García Lorenzo, coordinadora de Patrimonio Cultural de HUNOSA
Durante el recorrido, los participantes tienen la oportunidad de “bajar hasta casi 600 metros de profundidad” para conocer de primera mano la cadena de oficios necesarios para extraer el carbón con seguridad. Además, descubren todo el trabajo de ingeniería que permite que un espacio a esa profundidad sea seguro, respirable y transitable.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



