La advertencia del dermatólogo Daniel de la Mano: "Es un arma de doble filo"

El sol es necesario para la vitamina D, pero la exposición sin control es el principal factor de riesgo para el cáncer más frecuente en el ser humano

Yolanda Montero

Oviedo - Publicado el

2 min lectura

El cáncer de piel es el tumor más frecuente en el ser humano, aunque a menudo no acapara los titulares como otros tipos de cáncer. Su buen pronóstico está directamente ligado a una detección a tiempo, un factor clave para un tratamiento exitoso. Así lo ha contado en COPE Asturias el doctor Daniel De la Mano, dermatólogo, quien subraya la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano.

Melanoma y carcinomas: cómo diferenciarlos

El tipo de cáncer de piel más conocido por su gravedad es el melanoma, que deriva de los melanocitos. La señal de alerta suele ser una lesión pigmentada (marrón o negra), similar a un lunar, pero que crece, cambia de forma o presenta varios colores. Un lunar normal es redondo u ovalado y detiene su crecimiento, mientras que un melanoma activo se muestra irregular y en constante cambio.

Por otro lado, se encuentran los carcinomas, que no suelen ser pigmentados. Estos se manifiestan como bultos o úlceras en la piel que no terminan de curar, sangran con facilidad y persisten durante semanas. Suelen aparecer en zonas expuestas al sol, especialmente en personas de edad avanzada.

El sol, un arma de doble filo

El principal factor de riesgo es la exposición solar. Sin embargo, el doctor De la Mano recuerda que no se puede prescindir del sol, ya que es necesario para producir vitamina D. Esta dualidad lo convierte en lo que el experto define como "un arma de doble filo", ya que los mismos rayos ultravioleta B que estimulan esta vitamina son los que dañan la piel y pueden provocar un melanoma.

El daño solar presenta dos variantes. Por un lado, la exposición crónica y acumulativa, habitual en personas que pasan mucho tiempo al aire libre, se asocia más a los carcinomas. Por otro, las quemaduras solares agudas, especialmente durante la infancia, son un factor de riesgo clave para el melanoma. "El tema del melanoma, sobre todo más que una exposición crónica, es quemarse por el sol", advierte el dermatólogo.

Se nos mueren pocos pacientes porque se diagnostica rápido y tenemos muchas opciones"

Daniel de la Mano

Dermatólogo

Tratamientos eficaces y alta supervivencia

Afortunadamente, existen múltiples opciones de tratamiento. Para lesiones pequeñas se emplean desde cremas y crioterapia hasta la terapia fotodinámica. En casos más complejos, la cirugía es el tratamiento habitual. Para el melanoma metastásico, los avances en inmunoterapia han supuesto una revolución, mejorando drásticamente el pronóstico de los pacientes.

Clínica Dr. Castellanos

Clínica doctor Castellanos, Avilés

Gracias a estas herramientas y al diagnóstico precoz, las tasas de supervivencia son muy altas, "de un 90 por cien y del carcinoma pues muy alto, 95, 100 por cien". El doctor De la Mano concluye con una afirmación tranquilizadora: "Se nos mueren pocos pacientes porque se diagnostica rápido y tenemos muchas opciones". La clave sigue siendo la prevención: usar protector solar de factor alto, reaplicarlo cada dos horas y evitar la exposición en las horas centrales del día, incluso cuando está nublado.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.