El histórico acuerdo con Mercosur divide a Aragón: euforia empresarial frente al temor del campo
La Cámara de Comercio de Zaragoza defiende las oportunidades de un pacto que los agricultores ven como una amenaza de competencia desleal para el sector primario

Entrevista a Marta Sorbed de Cámara de Comercio de Zaragoza sobre acuerdo de Mercosur
Zaragoza - Publicado el
3 min lectura13:04 min escucha
El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) ha desatado un terremoto a ambos lados del espectro económico. Mientras los tractores han vuelto a salir a las calles en España y otros países europeos en señal de protesta, el sector empresarial celebra un pacto que llevaba más de dos décadas en negociación. Para analizar sus claves, la directora de Internacional de la Cámara de Comercio de Zaragoza, Marta Sorbed, ha explicado en los micrófonos de 'Herrera en COPE' la letra pequeña de lo que considera un "acuerdo histórico".
Un mercado de 700 millones de consumidores
Marta Sorbed ha calificado el pacto como "el más importante nunca firmado" por la Unión Europea en términos de dimensión. El acuerdo da acceso a un mercado de 700 millones de consumidores y, sumando ambas regiones, representa cerca del 25 % del PIB mundial. "Realmente es un acuerdo muy importante que va a generar muchas oportunidades para las empresas", ha asegurado Sorbed, destacando que permitirá a las compañías aragonesas diversificar su comercio, acceder a nuevos mercados y reducir la dependencia de ciertas materias primas críticas.
Realmente es un acuerdo muy importante que va a generar muchas oportunidades para las empresas"
Directora de Internacional de Cámara de Comercio de Zaragoza
La principal ventaja para las empresas exportadoras será la reducción del 90 % de los aranceles, lo que se traduce en un ahorro estimado de más de 4.000 millones de euros anuales en derechos de aduana para el conjunto de la UE. Para sectores como el de bienes de equipo, que afronta actualmente aranceles de hasta el 22 %, la medida supone un impulso directo a su competitividad. Junto a este, los sectores de productos químicos y de automoción serán los más beneficiados en Aragón. Además, el pacto simplifica las gestiones en aduanas y abre la puerta a que las empresas europeas accedan a la contratación pública en países como Brasil o Argentina sin necesidad de un socio local.
La 'cara B': el conflicto con el sector agrario
Frente al optimismo empresarial, el campo aragonés y español se ha puesto en pie de guerra. Los agricultores critican duramente el acuerdo, alegando que genera una situación de "competencia desleal" al permitir la entrada de productos de países que no están sometidos a las mismas exigencias legislativas y medioambientales que los productores europeos. Las protestas se han sucedido en Francia, Polonia, Irlanda y también en España.
Sorbed ha abordado directamente esta polémica en la entrevista. Preguntada por si el concepto de competencia desleal tiene sentido, la directora de Internacional de la Cámara de Comercio ha sido tajante: "Competencia desleal, en tema de exigencias, en términos del acuerdo no". Según ha explicado, el verdadero problema no reside en la normativa, ya que los productos importados deberán cumplir los estándares europeos, sino en el nivel de precios con el que entrarán, condicionado por factores como una mano de obra más barata.
Para mitigar este impacto, el acuerdo contempla "cláusulas de salvaguarda" y la aplicación de cupos para los productos más sensibles. Sorbet ha afirmado que la Comisión Europea se ha comprometido a aumentar los controles y la vigilancia para asegurar que se cumplen las normativas, y ha añadido que el pacto será revisado en un año para evaluar sus efectos. Asimismo, se ha negociado una protección especial para las indicaciones geográficas, lo que debería dar un mayor reconocimiento y valor a productos específicos de Aragón.
¿Y ahora qué? Ocho meses para la entrada en vigor
Aunque la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ya ha viajado para rubricar el pacto, su aplicación no será inmediata. El texto necesita aún una revisión parlamentaria de la Unión Europea, por lo que su entrada en vigor real no se espera hasta dentro de "unos 8 meses", según ha estimado Sorbet. Pese a ello, su recomendación para las empresas es clara: "Hay que ir preparándose y había que haber ido preparándose antes".
Este periodo de preparación es clave, ya que la eliminación de aranceles no será instantánea. El acuerdo establece un desarme arancelario progresivo que, para muchos productos, se extenderá durante 5, 7 o incluso 10 años. Desde la Cámara de Comercio de Zaragoza ya están ayudando a las empresas a conocer estas fases, analizar a sus competidores y preparar misiones comerciales para que "el desembarco pueda ser lo más rápido posible".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




