La búsqueda de Pablo Cebolla cumple un mes: "Nos martiriza no tenerlo con nosotros"

La familia del joven desaparecido en el Ebro organiza una nueva batida mientras la búsqueda oficial, con la UME, se recrudece pese al mal tiempo y el fuerte caudal

Marta López

Zaragoza - Publicado el

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Este viernes se cumple un mes de la desaparición de Pablo Cebolla, el joven de 20 años de Alama de Aragón al que se le perdió la pista en el entorno del Club Náutico de Zaragoza. Mientras un amplio dispositivo coordinado por la Policía Nacional continúa el rastreo por todo el río Ebro, su familia  agradece la oleada de apoyo popular, aunque reconoce estar viviendo una auténtica tortura psicológica.

DELEGACIÓN DE GOBIERNO

Operativo de búsqueda de Pablo Cebolla

Un operativo marcado por el mal tiempo

La búsqueda de Pablo se extiende hasta Mequinenza en un operativo que no ha cesado durante estas cuatro semanas. En él participan la Unidad Militar de Emergencias (UME), que se sumó hace una semana, los bomberos de Zaragoza, la Guardia Civil y Protección Civil. Sin embargo, las labores se han visto constantemente dificultadas por la meteorología adversa y las complicadas condiciones del río.

La crecida del Ebro, que coincidió con la desaparición, ha sido el mayor obstáculo. La fuerza del caudal obligó incluso a retirarse a los GEAS de la Guardia Civil en los primeros días. Las lluvias no han dado tregua, lo que obliga a revisar de nuevo zonas ya rastreadas a medida que el nivel del agua fluctúa.

No tenemos palabras para agradecer tanto apoyo"

Paula Camps

Hermana de Pablo Cebolla

La incansable movilización ciudadana

El agradecimiento de la familia es infinito hacia la sociedad civil. “Es increíble lo que se está moviendo todo el mundo para buscar y encontrar a mi hermano”, ha señalado su hermana, Paula Camps, en declaraciones a COPE Zaragoza. Esta movilización se ha traducido en batidas constantes de voluntarios, amigos y familiares durante todo el mes.

Para este sábado, un grupo de pescadores había organizado una batida con barcos, patos y kayaks, pero ha tenido que ser suspendida por seguridad ante el riesgo de riadas. A cambio, los bomberos de Zaragoza han organizado una búsqueda a pie por las orillas, limitada a un cupo de 70 personas que, según Camps, “se ha cubierto muy rápido”, dejando incluso a gente fuera que quería participar.

Estamos agotados emocionalmente y psicológicamente"

Paula Camps

Hermana de Pablo Cebolla

El dolor de no poder cerrar el círculo

Un mes después, la incertidumbre es el peor enemigo para la familia. “Si perder a un ser querido es doloroso, aún lo es más cómo están sucediendo las cosas”, ha confesado su hermana. La falta de pistas, de una prenda o una señal, añade más angustia a la situación: “El no tenerlo con nosotros es algo que nos martiriza, que psicológicamente es muy, muy, muy complicado”.

Paula Camps describe este estado como la imposibilidad de avanzar. “Es como que no puedes cerrar un círculo para empezar otra etapa de duelo”, explica, resumiendo el sentir de toda la familia. La Policía Nacional, por su parte, ha asegurado a la familia que el caso es una prioridad y que “no van a dejar de buscar a Pablo hasta que aparezca”.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.