De 'memento mori' a 'carpe diem': la reflexión sobre el tiempo que resurge cada fin de año
Desde la antigua Roma hasta las reflexiones de San Pablo, el final del año invita a hacer balance y a recordar que el tiempo es un tesoro para amar y hacer el bien

Ad libitum, con Javier Pereda
Jaén - Publicado el
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El final del año, marcado en el santoral por San Silvestre y celebrado popularmente con carreras como la tradicional vallecana, invita a una profunda reflexión sobre el transcurso del tiempo. Esta costumbre nos remite a la expresión `memento mori` de la antigua Roma, donde a los generales victoriosos se les susurraba al oído: "Mira tras de ti, recuerda que eres un hombre". Se trata de un recordatorio sobre la inexorable fugacidad de la vida.
Mira tras de ti, recuerda que eres un hombre"
El tiempo en la cultura y la filosofía
La idea del tiempo que huye ha sido una constante en la cultura, desde la literatura judía hasta el tango de Gardel. El poeta precristiano Virgilio acuñó la locución `tempus fugit` (el tiempo vuela), mientras que Horacio fue un paso más allá con su `carpe diem`, una invitación a aprovechar el momento. Esta máxima se ha interpretado a menudo desde el pensamiento hedonista de Epicuro con su "comamos y bebamos que mañana moriremos", pero su verdadera acepción es positiva, pues la certeza de la muerte impulsa a vivir el presente con mayor plenitud.
Siglos antes, el profeta Isaías ya criticaba esta visión hedonista en el pueblo judío, que ante la muerte inminente respondía con fiesta y algazara: ["Comamos y bebamos, que mañana moriremos"]. San Pablo, sin embargo, le da la vuelta a esta expresión al explicar a los Corintios que la vida sin la resurrección de Jesucristo carecería de sentido. Por ello, aconsejaba `tempus breve est`, recordando que es corto el tiempo del que disponemos para amar a los demás y hacer el bien.
La responsabilidad individual ante la historia
La ausencia de un orden trascendente lleva al nihilismo, como advirtió Dostoyevski en `Los hermanos Karamázov` con su célebre frase: ["si dios no existe, todo está permitido"]. El escritor Solsenizin utilizaría esta idea para criticar la pérdida de fundamento moral del régimen soviético, un sistema que, según cifras de `El libro negro del comunismo`, acabó con la vida de `100 millones de personas`.
Esta realidad histórica subraya la responsabilidad de cada individuo de hacer fructificar los talentos recibidos y aprovechar el tiempo. El final del año se presenta como una oportunidad para `hacer balance` de lo bueno y lo malo, y corregir el rumbo si es necesario. Somos los verdaderos `constructores de la historia`, y nos corresponde contribuir con una vida coherente a la paz, la alegría y la `transformación de la sociedad`.
52 semanas para la esperanza y el propósito
Es fundamental no permitir que la `manipulación política` o las `ideologías` parciales marquen la agenda de nuestra biografía con panoramas negativos. Al mirar atrás, seguramente encontramos muchos aspectos positivos, como la reciente `beatificación de los 124 mártires de Jaén`. Ante todo, "que nada ni nadie nos robe la esperanza con mayúscula".
Que nada ni nadie nos robe la esperanza con mayúscula"
Por delante se presentan `52 semanas` con retos apasionantes que son una oportunidad para ser mejores personas. Ante la creciente `polarización social`, se puede formular el propósito de entrenar la `comprensión y el respeto` a la libertad y las ideas de los demás. Como dice el proverbio, ["el tiempo es oro, pero sobre todo, es gloria"].
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



