El Partidazo de COPE

Borja Fernández, en COPE: "Estoy deseando que el Fiscal me declare inocente, no hay ninguna prueba contra mí"

Borja aseguró en El Partidazo de COPE que sólo quedó con Raúl Bravo para tomar un café y que jamás ha tenido una sola oferta para amañar un partido.

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Cope.es

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13:47

Borja Fernández abrió las puertas de su casa este lunes a El Partidazo de COPE, donde aprovechó la circunstancia para defender su inoncencia en el 'caso Oikos', en el que ha quedado implicado a tenor de la investigación más reciente sobre amaños de partidos de fútbol en nuestro país: "Intento hacer mi vida normal, aunque haya ratos que no te apetezca. En la calle, todo lo que me ha dicho la gente es bueno", aseguró.

El futbolista fue detenido en la mañana del 28 de mayo en su domicilio: "Me estaba despertando, eran casi las 8 de la mañana. Mi hija vino a decirme que la Policía estaba en la puerta de mi casa, entraron hasta la puerta de mi habitación. Me dijeron que no tocase nada y que saliera enseguida", relataba. Enseguida sabe que está siendo detenido "por haber visto a Raúl Bravo. Me pidieron el teléfono, y luego cuando les dan la orden de registro, registran mi casa. No encontraron nada. Salí esposado de allí, fue un poquito duro".

"De camino a la comisaría me dicen que estoy detenido por ver a Raúl y porque pensaban que el partido estaba amañado. Me eché a reír porque sé que es mentira", prosiguió.

Cuando se encuentra con Raúl Bravo y Carlos Aranda en el calabozo, Raúl le pregunta qué hace allí. Su respuesta: "Estoy aquí por tomar un café contigo".

Sólo cuando, dos días después, sale en libertad, empieza a tener más información. Sobre ese encuentro con Raúl Bravo, Borja cuenta que "me dijo que venía a Valladolid a ver a un amigo y quedamos para tomar un café. Me cuenta que está agobiado porque estaba sin entrenar. No sé si luego tenía que irse o no. Y en ningún momento me ofrece nada en el partido contra el Valencia", afirma.

Asegura que pone "la mano en el fuego por todos mis compañeros. Yo nunca he tenido una oferta para amañar un partido. Mi cabeza ha dado muchísimas vueltas. Me pierdo en cuál es mi situación. Estoy deseando que el Fiscal me declare inocente porque no hay ninguna prueba contra mí".

También defiende a sus compañeros de equipo: "Si Toni mete el tiro al palo, nos ponemos 1-0 ganando en la primera parte, eso no es un partido comprado. Además, según un programa informático, fue mi mejor partido. Tres partidos antes cometí un error que acabó en gol del equipo rival, si doy ese mal pase en el último partido no habría salido aún de la cárcel".

Tiene pensado tomar medidas, una vez concluya el juicio: "Tengo una responsabilidad: lo que me ha ocurrido, no quiero que le ocurra a nadie más. Si se nos ha hecho daño a mi club y al Real Valladolid, quiero ver qué medidas se puede tomar".

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