Estoy invitado a una boda y no quiero ir ¿Qué hago? - ¡Sí quiero!

Estoy invitado a una boda y no quiero ir ¿Qué hago?

El año pasado, 2017, hubo en España 173.626 matrimonios. Y en esos enlaces, cientos de invitados. Hay quien en un mismo año le pueden haber invitado a seis bodas, por poner una cifra. Esto al final, supone mucho gasto para una persona. Por ello, hay quien se ve obligado a descartar ir a alguna o varias bodas. En el caso contrario, simplemente puede ocurrir que te hayan invitado a una boda y no te apetezca ir. Es en ese momento cuando piensas: “y ahora ¿Cómo digo yo que no voy?” Entonces, la presión se apodera sobre ti porque parece que hay un compromiso implícito que no te deja decir que no.

Si es tu caso y te vas a lanzar a la piscina todo depende de la cercanía y amistad que tengas con los novios. Lo primero y más importante “hay que evitar decir que estás enfermo salvo que sea verdad, verdadera”, aconseja el director de comunicación de la Asociación Española de Protocolo, Javier Aguado. Sin embargo, hay multitud de motivos que pueden excusarte de asistir a esa boda y que no tienen porqué ser mentira. “Un viaje programado con tu pareja, un compromiso laboral o que te hayas quedado cuidando de alguien”. En este caso, tendrás que tratar de avisarlo con la mayor antelación posible.

Esta es una forma de decir no a una boda. Según Javier Aguado, así viene indicado, de algún modo, en los manuales de Protocolo social. Pero pide siempre mantener el buen actuar. Si finalmente decides decir no ir, tienes que valorar si compensas tu ausencia con un pequeño detalle para los novios. O en caso contrario con la cantidad de dinero que se suele dar por boda.

Beatriz y Coral son wedding planners de Be&Co y son partidarias de que los invitados cubran su cubierto, en la medida de lo posible. Sin embargo, “no hay que perder el norte”, dicen. “Las bodas no son bancos, son celebraciones”. Así aclaran que no hay ningún problema si no puedes hacer un regalo. Si puedes perfecto. Pero “si no tienes la capacidad económica, los novios lo entenderán”, afirman.

¿Hay que ir a todas las bodas que te inviten sí o sí?

“Evidentemente no hay que asistir por compromiso a los eventos, y menos a una boda”, asegura el director de comunicación de la AEP. El grado de cercanía que mantengas con la pareja de novios es el que va a marcar tu quehacer. Cuanta menos cercanía tengas con ellos, más libre serás de rechazar la invitación.

“No es lo mismo – señalan desde Be&Co – que se case un hermano o un mejor amigo a que se case un conocido.”

Otro ejemplo es el que resalta Javier. No sabes nada de un compañero de colegio desde hace años y os encontráis por redes sociales. ¿Le invitarías a tu boda? Los novios tienen que valorarlo porque “es el ejemplo típico en el que fuerzas al invitado a asistir”.

En caso de no poder o no querer ir a una boda, Javier recalca que lo mejor que puedes hacer es “darle una sorpresa a los novios una vez que se hayan casado y tomar algo juntos”.

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