Santillana del Mar - La Postal

Santillana del Mar

Hay quien la conoce como el pueblo de las tres mentiras porque ni es santa, ni es llana ni tiene mar pero quien la visita sí se va con la certeza de haber conocido una verdad como un templo: que estamos ante uno de los pueblos más bonitos de España. ¡Entramos en este rincón de Cantabria!

Calles empedradas, turistas que se mezclan con sus habitantes… con unos imprescindibles. ¡Apunta!

 

La Colegiata de Santa Juliana y su claustro del siglo XII: aunque originalmente, en el siglo IX era un monasterio del mismo nombre. Hoy es el edificio románico más grande de toda Cantabria. Todo el templo destila el legado del Camino de Santiago.

 

 

La Plaza Mayor, los palacios y sus casas solariegas: como la de los Cossío, la torre de Don Borja, el palacio de Valdivieso o el palacio de los Velarde.

El museo del Barquillero: situado muy cerca de la Colegiata y ubicado en una de esas casas con historia, la de la Archiduquesa Margarita de Austria. Recoge la historia de los barquillos y sus vendedores. También muestra juegos infantiles tradicionales y los juguetes utilizados por los niños durante décadas pasadas. Los más pequeños de la casa disfrutarán con los juguetes antiguos… y con las golosinas que venden en la primera planta.

El Museo de la Tortura: alojado en la casa conocida como ‘El Solar’ acoge tanto en su interior como en su jardín elementos e instrumentos de tortura. Quizás no es el mejor plan si este tipo de historias no te atraen demasiado pero puedes ver de cerca como es una guillotina o un garrote vil. Precio: 4 euros / menores de 14 años, 2,80. Más información AQUI.

El Zoo: uno de los más recomendables de España para los más pequeños de la casa. Sigue el itinerario marcado para disfrutar de hasta 400 especies. Cuenta además con un programa de apadrinamiento de animales. Precio: 20 euros adultos / 10 euros para niños de hasta 12 años. Más información AQUI.

 

 

La Cueva de Altamira: a solo diez minutos en coche de Santillana del Mar es considerada por muchos como ‘la Capilla Sixtina’ del arte rupestre. Si no puedes conseguir una de las escasas entradas para ver las pinturas originales no dudes en pasarte por el Museo de Altamira con reproducciones de las mismas. Como en las anteriores recomendaciones más información AQUÍ.

¿A qué esperas para conocer este rincón de Cantabria?

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