Marta Bosquet, presidenta del Parlamento de Andalucía: “Cuesta lo mismo ser agradable que desagradable”

Asegura que es una persona "cabezona, intento conseguir las cosas a base de ser de piñón fijo"

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Pilar Abad Queipo
@pilarabad

Redactora

Jorge Miralles

Editor multimedia

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 10:10

En COPE hemos viajado hasta Sevilla para conocer a la presidenta del Parlamento de AndalucíaMarta Bosquet, meses después de su nombramiento para saber cómo lleva a día de hoy la responsabilidad del cargo que ostenta y asegura que “me considero una persona con los pies en la tierra, yo llevo mi vida normal con la responsabilidad que conlleva el cargo, no me ha cambiado mi forma de ser”.

Pasados estos días en los que Marta Bosquet ocupa uno de los cargos más importantes del Gobierno andaluz, queremos saber si le ha cambiado mucho la vida y sobre todo si ella ha cambiado, a lo que responde tácitamente que “me miro al espejo y sigo viendo a la misma Marta Bosquet de siempre. Sigo teniendo a mis amigos de toda la vida, aunque es cierto que la actividad política y el cargo que represento hacer que tu vida familiar y personal se resienta porque dispones de menos tiempo para poder estar con mi familia y amigos”.

Me miro al espejo y sigo siendo la misma Marta Bosquet de siempre

Es la presidenta del Parlamento andaluz una política, si pude decirse, con una vocación tardía. Abogada de profesión llegó a este mundo en “una época convulsa, de corrupción, de crisis en muchas cuestiones (…)”. Y ello hizo que sintiera la necesidad de afiliarse a un partido, por aquel entonces un Movimiento –como nos dice- como el de Ciudadanos, “cuando todavía no estaba conformado más allá de Cataluña, me gustaba lo que decía el partido, lo que decía Albert Rivera, el presidenta, y es cuando decidí dar el salto”.

Y llega a la presidencia sin olvidar sus raíces ni quien es porque como nos recuerda Marta Bosquet “vengo de la vida, de la sociedad civil, de mi trabajo como abogada autónoma. Estoy acostumbrada a trabajar”. Y es aquí cuando quiere dejar constancia de la persona trabajadora que es “el hecho de echar horas trabajando no es algo que me cueste”.

“Me considero una persona muy ‘seguía’, cabezona, intento conseguir la cosas a base de ser de piñón fijo, soy constante y si veo que las cosas no salen no abandono”, dice la presienta del Parlamento andaluz.

Para Marta Bosquet es importante el respeto y como ella misma dice "cuesta el mismo trabajo ser una persona agradable que desagradable. Yo prefiero ser agradable y hacer felices a los demás, poder acostarte cada noche con la conciencia tranquila"

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