MASTERCHEF JUNIOR (Crónica)

Los niños que aprendieron a cocinar con "MasterChef" aspiran a protagonizarlo

Pilar Salas.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 14:44

Pilar Salas.

Mientras la mayoría de los niños sueñan con el chapuzón veraniego, los seleccionados por el equipo de "MasterChef Junior 6", de entre las 7.000 solicitudes recibidas, madrugan y se afanan en los fogones para participar en un programa que les ha enseñado a cocinar.

Tienen entre 8 y 12 años, muchos quieren ser cocineros profesionales y se han puesto el delantal gracias a un concurso del que aseguran haber visto todos los programas de sus tres exitosos formatos en España: sénior, que debutó en 2013; júnior y "celebrity", cuya tercera entrega está a punto de caramelo.

"En cada nueva edición hemos visto mayor calidad en los platos de los niños porque han aprendido viendo cada programa, que son cursos de cocina por la tele. La gastronomía se ha incorporado a sus vidas gracias a 'Masterchef'", aseguraba hoy Esther González, directora de castin de su productora, Shine Iberia.

Así lo corrobora a Efe Rafael Expósito (Alcázar de San Juan, Ciudad Real), de 9 años y amante de la cocina mexicana: "Me enganché a la cocina por 'Masterchef'". Es uno de los casi 80 niños que hoy participan en las pruebas de selección de Madrid, tras las celebradas en Barcelona y a las que seguirán Valencia y Málaga.

"He visto todos los programas y me han hecho aprender de cocina. Quiero ser cocinero de mayor", apunta a su vez Asier Cuesta (Madrid), de 12 años, quien se declara fan de Dani García, del restaurante homónimo con dos estrellas Michelin en Marbella (Málaga).

Enrique de los Ríos viene de Guadalajara y a sus 11 años ya viste una chaquetilla de cocinero naranja. Gracias al concurso ha aprendido "técnicas y tomar cada receta como un reto", mientras que a Jone Yoldi, pamplonica de 11 años que "ya de pequeña" ayudaba a su madre a cocinar, "MasterChef" le ha enseñado "técnicas, cocinas nuevas y chefs como Martín Berasategui", su ídolo y el español con más estrellas Michelin.

En otros casos, la afición culinaria pudo nacer antes y en la familia, pero el programa ha hecho que manejen con soltura utensilios que sus progenitores desconocen, como el soplete o el sifón, convertido a los cocineros de renombre en sus nuevos referentes.

Y además, ya son capaces "de llevar elementos de cocinas extranjeras a la tradicional de sus regiones", asegura Miguel Arriaga, jefe del equipo culinario del concurso.

Son ellos quienes se encargan de catar los platos para dar después las cucharadas de madera que abrirán las puertas de las cocinas de "MasterChef", en este caso la sexta edición júnior, a 16 aspirantes y notan diferencia en los formatos para concursantes adultos: "Vienen con ganas de hacer amigos, de disfrutar, de crear equipo".

Los padres son cómplices imprescindibles en esta afición. A Blanca Garrido le toca "fregar y hacer de pinche" cada vez que su hija Blanca, de 12 años, decide practicar una receta, aunque agradece que, a veces, cuando sale de trabajar, le ha preparado "algo sencillo para comer".

"Para llegar a este castin hemos hecho muchas pruebas, muchas no comestibles", confiesa a Efe Martina García, madrileña de 9 años, con el asentimiento de su sufrido padre-catador, quien asegura que en su casa la niña y su abuela ya son las encargadas del menú diario en vacaciones.

A Patricia González, de 9 años, no le costó ningún trabajo convencer a su madre para viajar ayer desde Granada a Madrid y asegurarse la asistencia al proceso de selección. "Mi sueño es ser cocinera", afirma bajo la sonrisa complaciente de su progenitora.

Otros sólo quieren cocinar por afición, pero también han aprendido de la saga "MasterChef", responsable de que piden como regalos comer en restaurantes de alta cocina que han visto en el programa, acudir a sus campamentos, seguir los cursos de la escuela por internet y leer sus libros. Una generación que comerá muy bien.

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