¿Por qué nos atraen tanto las situaciones morbosas?

El ser humano es cotilla por naturaleza, pero tiene su razonamiento científico 

¿Por qué nos atrae el morbo?

 

José Melero Campos
@ImparablesCope

Redactor y presentador del programa "Imparables Cope".

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13:58

El ser humano es cotilla por naturaleza. Otra cuestión es el grado que cada individuo haya desarrollado a lo largo de su vida este aspecto que, por otro lado, es innato al ser humano. Nos interesa la vida de los demás, desde lo más insignificante (“Tienes novio/a?”) hasta lo más crudo (“Qué te dijeron tus padres cuando le dijiste que habías suspendido cinco? Por lo general, nunca preguntamos al compañero cómo reaccionaron tus padres cuando vieron los cinco sobresalientes del trimestre).”

Nos cuesta escuchar una conversación en voz baja entre dos personas sin tratar de poner la oreja, para ver qué podemos coger de lo que se está cociendo. Y no solo nos interesa conocer los secretos mejores guardados del prójimo. A ese gen cotilla, tan propio del ser humano, se suma que nos apasiona, y mucho, el morbo.

De manera que nuestro interés se verá incrementado cuando más escabrosa o impactante sea la situación de la persona que la padece. Pero no solo eso, también nos fascina lo prohibido. Por ello, no es de extrañar que en los medios de comunicación interesen especialmente las noticias o los programas de la crónica negra. No hay más que ver el despliegue informativo de estos días en Almería con motivo del juicio de Ana Julia Quezada, la única acusada de haber asesinado al pequeño Gabriel Cruz en febrero de 2018.

Por ello, no son pocos los que opinan que los responsables son los medios de comunicación, que apelan cuando tienen la oportunidad a las emociones para generar audiencia. Algo de eso hay, sin duda, y quizá por este motivo las noticias están inundadas de violencia, sucesos o peleas… Un fenómeno que prolifera especialmente en televisión. En cualquier caso, esto no nos convierte ni en peores ni mejores personas. Hablamos de algo innato, insisto. ¿Pero por qué?

ctv-ynx-julio

Muchos psicólogos explican que el morbo es un comportamiento insano pero en muchos casos inevitable. Y es que según algunos estudios científicos, el cerebro responde automáticamente a imágenes o noticias de impacto disparando grandes dosis de adrenalina, tal y como afirma la psiquiatra Vanessa Muñoz, que ha explicado que cuando nos encontramos ante unas circunstancias de este tipo, “los músculos se tensan, la respiración se acelera hasta que llega un momento en el que tomamos el control, que es cuando llega el alivio, generando sensación de placer y bienestar por la gran cantidad de dopamina que se libera.”

La psiquiatra añade que “este estado de alerta inicial y posterior relajación, produce un efecto estimulante que incluso puede generar adicción.” Así las cosas, lo que parece evidente es que se activan unas pasiones primitivas, propia de la naturaleza humana.

ctv-q2u-conver

Línea en la que indagó previamente, hace un siglo, el psicoanalista Sigmund Freud, en la que establecía que existe una relación estrecha entre el miedo y el placer. El morbo por tanto se puede considerar un acto involuntario, si bien es cierto que dependiendo de la personalidad de cada ser, las dosis serán mayores o menores. No obstante, el auge de la publicidad, los medios de comunicación convencionales y las nuevas plataformas digitales contribuyen a generar nuevos “adeptos” en esta sensación que, según los expertos, es única.