Carlos Alcaraz y vinagre de zumo de manzana: ¿por qué el tenista ha ingerido este jugo durante la semifinal del Open de Australia?

El tenista español, cuando parecía que tenía encaminado el encuentro, ha sufrido calambres musculares y le han dado este jugo. Te contamos por qué esto es útil para reducir las molestias musculares

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Carlos Alcaraz recibe un masaje muscular en medio de su encuentro contra Zverev

Patricia Blázquez Serna

Publicado el - Actualizado

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Carlos Alcaraz continúa su semifinal del Open de Australia contra Alexander Zverev, que se ha extendido al quinto set después de que el español sufriera calambres musculares en plena pista y le pusiera cuesta arriba el encuentro. Entre sorbos de agua y estiramientos, ha llamado la atención un detalle curioso. Al principio todos pensaban que era zumo de pepinillos, como había hecho el tenista en otras ocasiones. Sin embargo, tal y como pudo confirmar poco después de terminar el encuentro el periodista de Deportes COPE Ángel García, el murciano recurrió a vinagre de zumo de manzana.

Los calambres, esas contracciones involuntarias y dolorosas que aparecen durante o tras el esfuerzo físico, ocurren cuando los músculos empiezan a fatigarse. Una situación que no solo le ocurre, como es lógico, a él, sino que sufren muchos deportistas. Tampoco es solo Alcaraz el que único que haya probado trucos similares a lo largo de los años cuando la fatiga se apodera de los músculos.

¿Por qué el zumo de pepinillos ayuda con los calambres?  

Una de las explicaciones con más respaldo científico no tiene tanto que ver con reponer sales o líquidos, sino con cómo el cuerpo responde al sabor ácido, tanto del vinagre de zumo de manzana como del zumo de pepinillos

En el caso del zumo de pepinillos, un estudio publicado en 2010 y realizado por el doctor Kevin Miller, profesor de Salud y Rendimiento Humano en la Universidad Estatal de Texas en San Marcos (Texas), afirmó que beber un mililitro de zumo de pepinillos por kilo de peso corporal alivia los calambres, incluso más que bebiendo agua alcalina o sin hacer nada. Misma aplicación, como decimos, que podría ocurrir con el zumo de vinagre de manzana. Ambos contienen ácido acético, una sustancia que le da ese sabor fuerte y ácido a ambos líquidos. 

Tomarlos para evitar los calambres no es porque el cuerpo recupere electrolitos al instante, sino que ciertos compuestos ácidos del vinagre o del jugo de pepinillo activan receptores en la boca y garganta.

Estos receptores envían una señal al sistema nervioso central que ayuda a inhibir temporalmente la motoneurona que mantiene contraído el músculo. En otras palabras, el fuerte estímulo sensorial del sabor puede "resetear" momentáneamente la señal nerviosa que causa el calambre.

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Carlos Alcaraz durante su encuentro contra Zverev en el Open de Australia

Este mecanismo es una explicación más plausible que la tradicional teoría de que los calambres se deben únicamente a falta de sales por sudoración. Hoy se sabe que, en muchos casos, los calambres tienen un origen neuromuscular, relacionado con la fatiga y el equilibrio entre las señales que estimulan y las que frenan la contracción muscular.

Desde entonces, se ha investigado más y se ha visto que, aunque hay evidencia científica que respalda un efecto rápido de alivio, no siempre funciona igual en todas las personas y no existe consenso absoluto. Algunos estudios han encontrado efectos leve o transitorios y otros no han mostrado diferencias claras frente al agua.

En ese caso, el vinagre del zumo de manzana es beneficioso para la salud. No solo regula la glucosa en sangre y tiene efectos probióticos, sino que también aumenta la absorción de hierro y minerales, así como mejora las digestiones.