LÍNEA EDITORIAL
Un problema de Estado, un gobierno a la deriva
El Ejecutivo parece paralizado, ofreciendo soluciones que no convencen a casi nadie y que dan la sensación de que no ha entendido la gravedad del problema

Un problema de Estado, un gobierno a la deriva
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Se empieza a observar con seria preocupación que el paro de los transportistas, con los problemas que está generando en la cadena de suministros, se están convirtiendo en un problema de Estado. El campo, la flota pesquera y grandes factorías industriales se están viendo obligados a parar. Y desde este martes, varias patronales, entre ellas FENADISMER, han decidido secundar el paro que mantienen desde hace ocho días los pequeños transportistas, ante la falta de concreción de las ayudas prometidas por el Gobierno.
El Ejecutivo parece paralizado, ofreciendo soluciones que no convencen a casi nadie y que dan la sensación de que no ha entendido la gravedad del problema. El Gobierno revela nuevamente su incapacidad para la gestión, y se muestra preocupado por la construcción de un relato favorable que le permita ir sobreviviendo, aunque la situación a su alrededor se torne insostenible. Esta crisis le ha pillado tan descolocado que pasa de llamar ultraderecha a todo el que discrepa en las calles, a querer intervenir los precios de los carburantes o a proponer una oferta de rebaja en el gasóleo, solo para los camioneros, que a los propios afectados les ha parecido un insulto. Se precisan soluciones urgentes y eficaces, pero el Gobierno de Sánchez parece sobrepasado por los acontecimientos, incapaz escuchar el clamor de la sociedad y de forjar acuerdos sólidos con la oposición.



