Madrid - Publicado el - Actualizado
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El huracán Matthew ha llegado debilitado a las costas de la Florida. Los haitianos, no han corrido la misma suerte. Matthew se ha cobrado 400 vidas a su paso por el Haití. Se esperaba lo peor, y así ha sido, también para Cuba y República Dominicana, aunque la situación en Haití sea especialmente dramática. Hace seis años un potente terremoto devastó el país y a día de hoy son miles las personas que siguen viviendo en las calles con la única protección de una lona. Hay que hacer frente, según los primeros cálculos, a las necesidades de unos 14 mil desplazados, alrededor de dos mil hogares inundados, así como la destrucción de escuelas, carreteras y otras estructuras. Caritas Internacional y la ONG católica, Manos Unidas, ya están trabajando. De hecho, nunca se han ido de Haití, por lo que conocen muy bien qué hacer y cómo hacerlo. Una vez más hay que responder a una situación de emergencia. Pero eso no basta. Hay que acelerar la reconstrucción de Haití y hay que hacerlo bien, para conseguir que un país expuesto a condiciones naturales adversas, pueda contar con las defensas necesarias para que su población esté protegida frente a lo que hasta ahora parece una fatalidad.



