Espadas en alto en Ucrania

Madrid - Publicado el - Actualizado
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Las negociaciones entre Estados Unidos y Rusia en torno a Ucrania se están convirtiendo en un interminable tira y afloja que, de momento, permite mantener la esperanza de un acuerdo, sin rebajar por ello la tensión. La última decisión de Joe Biden de enviar tres mil soldados a Polonia y Rumanía, de los cuales la tercera parte se encuentran en Alemania, pretende ser un gesto disuasorio frente a las amenazas de Putin. El propio portavoz del departamento de Defensa, John Kirby, se ha encargado de dejar bien claro que los soldados movilizados no van a batirse en Ucrania.
Ni Washington ni Moscú han renunciado al proceso diplomático en marcha. De hecho, la respuesta de Biden a las exigencias de Putin, según la sorprendente y filtración exclusiva publicada ayer por el diario "El País", muestra el deseo de llegar a un acuerdo, al dejar a salvo la acción de la diplomacia, aunque se mantengan las divergencias. Pero tampoco se observa un cambio de fondo. Las espadas siguen en alto en Ucrania, y la seguridad de Europa sigue amenazada por la retórica de Putin, que quiere evitar a toda costa que Ucrania ingrese en la OTAN. Lo que el presidente ruso quiere blindar es una franja de influencia y de control total a lo largo de su inmensa frontera, y para ello no duda en meter miedo a la Europa occidental, cuyas debilidades conoce.



