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El Parlamento británico descarta un Brexit sin acuerdo con la Unión Europea

La Cámara de los Comunes respaldó una enmienda no vinculante que excluye la posibilidad de salir sin acuerdo del bloque comunitario 

El brexit, pendiente de la votación parlamentaria sobre el acuerdo retocado de May

 

AGENCIAS

Tiempo de lectura: 4' Actualizado 14 mar 2019

El Parlamento de Reino Unido ha aprobado este miércoles una enmienda por la cual se declara en contra de un Brexit sin acuerdo, un primer paso para superar el punto muerto en el que había entrado el proceso de divorcio entre Londres y Bruselas por la reiterada negativa de los diputados a aceptar el texto negociado por las partes.

La llamada enmienda Spelman/Dromey, por las autoras de la misma, ha sido aprobada por 312 votos a favor y 308 en contra, un estrecho margen de cuatro votos que da idea de las tensiones políticas en torno al Brexit en la sede legislativa.

La enmienda Spelman/Dromey va más allá de otra similar propuesta por el Gobierno, ya que establece que el Parlamento rechaza un Brexit sin acuerdo "bajo cualquier circunstancia", mientras que la redactada por Downing Street descartaba una salida desordenada solo para el 29 de marzo, fecha prevista para la ruptura.

El ajustado resultado (cuatro votos) ha provocado que los diputados hayan votado a continuación una segunda enmienda --bautizada como 'Compromiso Malthouse'-- cuyo objetivo era obligar al Gobierno a presentar un plan detallado para un Brexit sin acuerdo. Ha sido rechazada por 374 votos en contra y 164 a favor.

En una tercera votación, sus señorías se han pronunciado sobre la enmienda del Gobierno, que la ha modificado para descartar también un Brexit sin acuerdo, sin incluir el matiz del 29 de marzo. En este caso, ha sido respaldada por 321 votos a favor y 278 en contra, logrando de esta forma una mayoría más holgada, 43 votos.

SIN VALOR LEGAL

May, que ha tomado la palabra nada más concluir la ronda de votaciones, ha celebrado que el Parlamento haya declarado con "una clara mayoría" que no desea un Brexit caótico. Sin embargo, al mismo tiempo ha recordado que se trata de una mera declaración, sin carácter vinculante para el Derecho Comunitario, conforme al cual Reino Unido abandonará la UE el 29 de marzo --con o sin acuerdo--, a no ser que pida postergar la ruptura.

"Si el Parlamento no va a apoyar el acuerdo en los próximos días y tampoco quiere una salida sin acuerdo el 29 de marzo, entonces está sugiriendo que tendrá que haber una extensión mucho más larga del artículo 50 (que establece el mecanismo de salida de la UE)", ha indicado la jefa de Gobierno.

Esto significa que Reino Unido celebrará elecciones europeas el 26 de mayo, "y no creo que ese sea el resultado deseado" por los diputados, ha añadido, urgiendo a la Cámara de los Comunes a "afrontar las consecuencias de las decisiones que ha tomado".

May ha considerado que esta coyuntura sitúa al Gobierno ante la disyuntiva de negociar un nuevo acuerdo o convocar un segundo referéndum sobre el Brexit, pero ha aclarado que ninguna de las dos opciones es posible. La primera, porque la UE se niega a reabrir las negociaciones; y la segunda, porque socavaría la confianza de los británicos en su Parlamento.

HACIA EL 30 DE JUNIO

Así las cosas, ha señalado como única salida realista que Reino Unido pida a la Unión Europea lo que ha llamado una "extensión técnica", "limitada en el tiempo", de la fecha del Brexit. "Pero solo será posible si hay un acuerdo sobre la mesa", ha enfatizado.

El presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, ha avanzado que el Gobierno presentará una enmienda que se votará el jueves para intentar "acordar con la UE una extensión del periodo especificado en el artículo 50" fijando como nueva fecha límite el 30 de junio. Para ello, pone como condición a los diputados que para el 20 de marzo hayan aprobado el acuerdo del Brexit.

Si la sede legislativa insiste en rechazar dicho acuerdo, el Gobierno advierte en el texto avanzado por Bercow, que "es altamente probable que el Consejo Europeo, en su reunión del día siguiente, exija un objetivo claro para cualquier extensión". "Y cualquier extensión más allá del 30 de junio, requerirá que Reino Unido celebre elecciones al Parlamento Europeo en mayo", ha apostillado.

Para el líder laborista, Jeremy Corbyn, resulta inevitable pedir una dilación de los plazo. "Encontremos una solución para lidiar con la crisis a la que se enfrenta este país", ha dicho. El Partido Nacionalista Escocés (SNP) no ha dudado en hablar de "crisis constitucional".

JUEGO PARLAMENTARIO

May propuso votar estas enmiendas después de cosechar una nueva derrota en Westminster. El martes por la noche los diputados rechazaron por 242 votos a favor y 391 en contra el acuerdo del Brexit, ratificando así su decisión del pasado 15 de enero, cuando lo hicieron por una diferencia aún mayor (230 votos).

La mandataria británica encajaba así un duro golpe, dado que el día anterior --el lunes por la noche-- había viajado a Estrasburgo para reunirse con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, de quien consiguió una declaración vinculante con el fin de tranquilizar al Parlamento acerca de la frontera del Úlster.

El principal escollo para salvar el texto actual es el llamado 'backstop' o el mecanismo de emergencia diseñado por las partes para evitar que tras el Brexit vuelva la 'frontera dura' entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

La UE ha insistido en que el acuerdo es innegociable y ha advertido de que, si Reino Unido solicita una prórroga de los plazos, tendrá que ser con un objetivo claro. "¿Prorrogar esta situación, para qué? Porque la negociación (...) ha terminado: El acuerdo está ahí", ha dicho el jefe del equipo negociador de la UE para el Brexit, Michel Barnier.

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