Una testigo de la 'Manada de Manresa', sobre la víctima: ''La querían tirar a un río''

La principal y única testigo de la investigación afirma que los acusados querían tirar a la víctima a un río tras la agresión sexual

La testigo de la Manada de Manresa declara que la querían tirar a un río

 

COPE.es / EuropaPress

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 17:41

La testigo afirma que tras la agresión sexual múltiple a la menor de 14 años en Manresa (Barcelona) los acusados querían tirar a la chica a un río. 

Al testificar en el juicio en la Sección 22 de la Audiencia de Barcelona, esta testigo, que acudió junto a la víctima a la fiesta donde ocurrieron los hechos, ha corroborado la violación por turnos y en grupo a la menor y ha indicado, entre llantos, que tras consumarlo tuvo que convencer a los acusados de que la dejaran ir. "Les tuve que decir que me la llevaba, la duchaba y le daba una pastilla porque la querían tirar a un río", ha insistido entre llantos, momento en que dos familiares de la víctima han abandonada la sala del juicio, donde asistían de público, visiblemente afectadas.

Durante toda la declaración de esta testigo, los acusados, que estaban detrás de un biombo que la protegía, han hecho gestos y comentarios a su testimonio, sin que los viera el tribunal, lo que ha generado indignación en los familiares. La testigo ha declarado que los hechos ocurrieron durante una fiesta en una fábrica abandonada el 29 de octubre de 2016, en la que había varios amigos y conocidos, y que transcurría en dos casetas.

En la primera caseta había una mesa con bebidas alcohólicas y un sofá, y era donde había música y estaba la mayoría de asistentes, primero solo menores y después también el grupo de los acusados, mayores de edad. La víctima se fue con uno de los acusados, voluntariamente según la testigo, a la otra caseta, y una hora después regresó a la fiesta solo él, le enseñó un reloj y le dijo: "Mira, 15 minutos cada uno".

Según la testigo uno de los acusados mandó a sus amigos a la otra caseta para mantener relaciones sexuales con ella y fue quien lo organizó todo, mientras que la víctima no podía ni andar debido a su estado de embriaguez, ya que había ingerido varias bebidas alcohólicas y marihuana. Cuando esta testigo acudió a la caseta a ver qué pasaba, vio "claramente" a su amiga en el suelo, encima de ella a otro de los acusados penetrándola, y como todos los otros acusados estaban con los pantalones bajados y algunos masturbándose y pidió ayuda para sacarla de allí.

Ha asegurado que uno de los chicos tenía una pistola y que se la puso en la boca diciéndole que no contara nada de lo que había pasado y que sabía qué camino cogían sus hermanas pequeñas para ir a la escuela. Esta testigo ha explicado que hizo dos declaraciones falsas durante el procedimiento porque sentía miedo: "Estaba cagada y todavía lo estoy", y que incluso estuvo amenazada. 

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