Fernando García de Cortázar, historiador y premio nacional de His

"En Cataluña se producen los elementos más claros de alteración, mistificación y mentira de la historia que se conocen en toda España"

García de Cortázar  critica lo que denomina “exaltación de la aldea” y considera que para evitarlo “habría que aplicar la alta inspección del Estado”, tanto en Cataluña como en el resto de autonomías

Fernando García de Cortázar en el programa Converses de COPE Cataluña

 Fernando García de Cortázar en el programa 'Converses' de COPE Cataluña

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 19:26

En declaraciones al programa 'Converses' de COPE Cataluña y Andorra, Fernando García de Cortázar, historiador y premio nacional de Historia de España 2008, defiende que “la historia es la gran partida de la nación” porque “la construye”. Así pues, asegura que se convierte en “un instrumento necesario” para un colectivo en “el proceso de hacerse” como nación. De manera que “cuando esa historia no existe” ese instrumento “se inventa”. Algo   que, según el historiador, “se ha producido en el País Vasco” para tratar de justificar el nacionalismo.

Pero es en el caso catalán donde García de Cortázar considera que la tergiversación de la historia se ha dado con más intensidad. “En el caso de Cataluña se producen los elementos más claros de alteración, mistificación y mentira de la historia que se conocen en toda España”, ha sentenciado. No obstante, lamenta que el mal uso de la historia no sólo es cosa de “las regiones con voluntad nacionalista”, sino que en menor medida también es una circunstancia que se da en el resto de España. Cree que se ha producido “una especie de regionalización de la cultura” o “exaltación de la aldea”, por la que las autonomías tienden a exaltar elementos propios culturales o geográficos por encima de los factores que caracterizarían a España en su conjunto. “Por ejemplo, en Cáceres hay que meter escritores cacereños aunque no sean de mérito, y hay que poner pequeños riachuelos en vez de recordar el Ebro o el Tajo”, afirma.

El historiador considera que todo esto “ha hecho daño a la historia”, por lo que “debería regularse”. De manera que no solo “habría que aplicar la alta inspección del Estado” en Cataluña, “sino también en todas las regiones”. Además, García de Cortázar confiesa que es partidario del retorno a “una historia más tradicional” en el ámbito académico.

Fernando García de Cortázar asegura que “no entendería una Cataluña sin España”. En este sentido, define el discurso del ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, como “la negación del pensamiento liberal de la construcción de una España plural”. Es decir, considera que “si se exige la construcción de una España plural, también debería pedirse una Cataluña plural”. Acusa a los políticos independentistas de emplear “todo el esfuerzo y la deslealtad en construir una Cataluña nacionalista e independentista”, incumpliendo así “el precepto constitucional de fomentar la pluralidad no solo de España sino de todas las regiones españolas”.

Respecto a la idea de memoria histórica, elemento recurrente en los discursos del nuevo gobierno socialista de Pedro SánchezFernando García de Cortázar advierte de que “es un oxímoron, una contradicción in terminis”. “Es una manipulación absurda de la historia que tiene un sentido concreto: definir quién es demócrata o no desde una izquierda”, añade. En el caso de Cataluña, explica que, bajo el criterio de Memoria Histórica, “habría que quitar el nombre de determinadas personas determinados nombres de calles, porque tuvieron un papel importante en el franquismo”. Sin embargo, bajo su parecer, se hace la vista gorda con algunas figuras “porque seguramente tienen cierta vocación y voluntad nacionalista o catalanista”. 

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