¿Llega la banda ancha de Internet a la España vaciada?

La crisis del coronavirus ha incrementado un 40% el uso de internet en las zonas rurales de nuestro país

¿Llega la banda ancha de Internet a la España vaciada?

 

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 01:53

La crisis del coronavirus nos está cambiando. El consumo de Internet a través de las redes de fibra óptica (FTTH) ha crecido un 40% de media en las pequeñas y medianas poblaciones españolas durante lo que va de confinamiento por el brote del COVID-19, según datos de la Asociación Nacional de Operadores Locales de Telecomunicaciones (Aotec). Un dato que no debe ser pasado por alto. 

Esta asociación, que representa a 800 pymes del sector, detallaba esta semana a través de un comunicado que el aumento de consumo en las zonas rurales es mayor durante los fines de semana, mientras que durante la semana el incremento se produce sobre todo en las horas pico, en especial en la franja nocturna. La asociación atribuye este comportamiento a que en las zonas rurales el sector primario y todo lo que le rodea (transporte, talleres de reparaciones, etc.) continúa activo para proveer al resto de España de los bienes y servicios que son considerados esenciales en este periodo.

Como bien nos recordaba Pedro Sánchez en una de sus últimas tediosas comparecencias, España es un país puntero en infraestructuras de telecomunicaciones. Nuestro país dispone de la red de fibra óptica más capilar y voluminosa de Europa y la quinta del mundo. El 99,5 por ciento de la población española puede conectarse a la banda ancha móvil 4G y el 81 por ciento puede acceder a internet a una velocidad superior a los 100 Mbps. 

Sin embargo, y a pesar de estos buenos datos, queda mucho por hacer para conseguir una cohesión territorial real en términos de conectividad. Como viene siendo habitual en otros aspectos, las áreas rurales menos pobladas son las que tienen mayores dificultades de acceso y, por consiguiente, las que concentran mayor número de población sin internet. Por no hablar de un acceso a la banda ancha móvil. Algo que, como se está viendo, es crucial para el emprendimiento y la correcta funcionalidad de todas las áreas productivas de las empresas establecidas en la conocida como 'España vaciada'. Por eso, y más ahora, se hace vital entender la importancia de garantizar la conectividad de estas zonas en aras de preservar su existencia.

INTERNET EN LA ESPAÑA VACIADA

Según los datos aportados en Enero de 2020 por la Secretaría de Estado para el Avance Digital, en España todavía existen 26.767 poblaciones con menos de diez habitantes a las que no llega un internet del siglo XXI, por lo que alrededor de 13 millones de personas estarían afectadas por esa falta de cobertura.

La falta de cobertura afecta sobre todo a Galicia; Castilla y León; y Asturias. Por el contrario, Islas Baleares, La Rioja y Madrid, son las regiones con menor número de poblaciones sin cobertura. Las provincias con más zonas sin cobertura son todas las gallegas, en especial A Coruña, con 5.300 poblaciones sin cobertura.

Existe un dato realmente paradójico. Teniendo en cuenta el número de población afectada, el mayor volumen de población sin acceso a internet ultrarrápido se da en Cataluña (solo en Barcelona hay alrededor de 3,3 millones de personas), seguido de Andalucía y Valencia.  En el otro extremo, se sitúan La Rioja y Navarra.

Según los últimos datos de la Secretaría de Estado para el Avance Digital, dependiente del Ministerio de Economía, un 5,2 por ciento de las personas desconectadas alega que carece de infraestructuras para acceder a internet. Además, tres de cada cuatro personas afirman que no disponen de acceso a internet porque "no lo consideran interesante", cifra que se ha incrementado en un 10 por ciento en seis años. Otro 51 por ciento alega falta de conocimientos para no acceder a internet y, finalmente, un 28 por ciento responde que "no puede costearse la conexión".

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