"La factura eléctrica de los hogares subirá con el cierre de las nucleares en España, pero también la de la industria, un 35 por ciento, y la del sector servicios, con un aumento del 20"
El apagón nuclear que arranca en 2027 amenaza con aumentar la dependencia del gas y encarecer el coste de la vida en un momento de consumo eléctrico récord
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En el programa 'Herrera en COPE', Victoria Ballesteros ha analizado el complejo futuro energético de España ante el debate sobre el cierre progresivo de las centrales nucleares. Con el informe europeo sobre el apagón retrasado, la cuestión vuelve a la palestra: con un consumo eléctrico en máximos históricos y una red aún frágil, ¿podemos permitirnos esta decisión?
El impacto directo en la factura
Un reciente estudio de OBS Business School, dirigido por Víctor Ruiz, pone cifras a esta preocupación. Según el informe, la clausura de las plantas nucleares no solo impactará en la factura eléctrica de los hogares, sino que provocará una subida del 35 por ciento en la industria y un aumento del 20 por ciento en el sector servicios.
Mayor dependencia y riesgo geopolítico
La razón principal de este encarecimiento es que prescindir de la energía nuclear obligará a recurrir más al gas, una fuente más cara y que aumenta la dependencia energética del exterior. Ruiz advierte sobre la necesidad de "eliminar las cuando tengamos una alternativa mejor" y subraya la importancia de buscar soluciones, ya que se trata de un "componente geopolíticamente inestable". Esta inestabilidad se enmarca en un tenso contexto global, donde la tecnología nuclear con fines energéticos y de defensa está en constante debate, como demuestra la reciente recomendación a EEUU y Australia sobre submarinos nucleares.
Tenemos que plantear qué alternativas tenemos para mitigar este aumento de los precios"
Varias monedas sobre una factura de la luz
Ante la posibilidad de que el coste de la vida se eleve hasta un 23%, el director del estudio insiste en la prudencia. "Si esto va a suponer un aumento del coste de la vida, pues tenemos que plantear qué alternativas tenemos para mitigar este aumento de los precios", ha declarado Ruiz.
Un calendario sin plan B
El calendario de cierre nuclear tiene una fecha marcada en rojo: 2027, con la primera etapa del cese de actividad en la central de Almaraz. Sin embargo, los expertos aseguran que no estamos preparados y advierten de que se necesita una alternativa viable, más baterías y más conexiones internacionales. Es crucial entender que para que todo funcione, es clave saber que "invertir en redes supone pagar más en los recibos, y hay que ver el equilibrio para que no se dispare".
Central Nuclear de Almaraz
La situación es paradójica, ya que España es uno de los dos únicos países de Europa que planea cerrar sus centrales nucleares, mientras otros optan por construir nuevas. Con la demanda energética en auge, la decisión de seguir adelante con el apagón sin un plan B consolidado plantea serias dudas sobre la estabilidad y el coste del suministro en los próximos años.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.