ELECCIONES FUNDÉU

Sobre el género de las ciudades: "el Alicante", pero "la Valencia"

Al cubrir las noticias relacionadas con las elecciones locales del próximo domingo, es posible que nos surjan dudas respecto al género de las ciudades: ¿por qué decimos "la Valencia de los 90", pero "el Alicante de la época"?.,A falta de normas estrictas, la mejor manera de acertar cuando se vacila entre tratar una ciudad como nombre masculino o femenino es la siguiente: si acaba en "-a", ya sea tónica o átona, lo habitual es la concordancia en femenino: "la Valencia de la

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 11:57

Al cubrir las noticias relacionadas con las elecciones locales del próximo domingo, es posible que nos surjan dudas respecto al género de las ciudades: ¿por qué decimos "la Valencia de los 90", pero "el Alicante de la época"?.

A falta de normas estrictas, la mejor manera de acertar cuando se vacila entre tratar una ciudad como nombre masculino o femenino es la siguiente: si acaba en "-a", ya sea tónica o átona, lo habitual es la concordancia en femenino: "la Valencia de la honradez"; mientras que, cuando termina en cualquier otra vocal o consonante, se interpreta generalmente como masculino: "el Alicante de interior" o "el Castellón de la Guerra Civil".

Nótese que la concordancia afecta no solo al artículo que antecede al nombre, sino también a los adjetivos: "Ávila está harta de esperar", "Orense está envejecido" o "Teruel está abandonado".

Sucede, no obstante, que en ocasiones se concuerda en femenino por influencia del sustantivo "ciudad", de modo que tampoco es extraño ni censurable escribir, por ejemplo, "Madrid es acogedora".

No existe una norma fija y abundan las excepciones, en definitiva; pero la pauta indicada en el primer párrafo es la que recoge "El buen uso del español", de la Real Academia Española.

Lo más