También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
TOROS | 7ª de San Isidro

Ponce, actitud y poso

Una notable faena de Enrique Ponce mal rematada con los aceros fue la única nota positiva del septimo festejo de San Isidro. Ni la vulgar corrida de Victoriano del Río ni las actuaciones de Sebastián Castella y del confirmante David Galán quedarán para el recuerdo.
Enrique Ponce durante una de sus faenas de esta tarde...
Enrique Ponce durante una de sus faenas de esta tarde de San Isidro. EFE

De 

Cinco años sin aparecer por Las Ventas pero a Madrid no le importó. Dureza y exigencia sí, pero sensibilidad también tiene esta plaza y su afición. Ponce regresaba a San Isidro y sin ser una tarde de triunfo, la actitud y la responsabilidad del valenciano dejaron patentes que a sus 25 años de alternativa sigue siendo un ejemplo dentro y fuera de los ruedos. Compás y buen aire tuvieron las verónicas de recibo de Enrique Ponce a su primero. Buen pitón izquierdo del toro y más logrados los lances por este lado. El brindis a Vargas Llosa. Un Nobel de Literatura y un catedrático del toreo. La cultura unida por el toro. Después el animal se fue apagando poco a poco. Ponce al hilo y los tendidos recriminándoselo. La eterna historia. La faena no levantó el vuelo en ningún momento.El cuarto era un torazo con sus casi seiscientos kilos a cuestas. Rompió a embestir en la muleta. Le faltó un último tranco pero aún así le sirvió a Ponce para realizar una faena marca de la casa. Largo metraje, altibajos de temple que no de armonía y plástica. Hubo redondos de relajada planta y un natural eterno. Lo mezcló con otros momentos más tropezados. Buscó el valenciano la complicidad y el pique con los tendidos y consiguió que toda la faena se viviese con intensidad. Pinchó antes de la estocada y se precipitó con el descabello. La ovación sonó a reconocimiento unánime.Que Sebastián Castella pasa por un momento de espesura se constató en Madrid. Tarde gris y sin ideas ante un lote además muy deslucido. Su primero tuvo nula fortaleza y el palco optó por aguantarlo. Equivocada decisión pues el  toro pasó más tiempo rodando por el ruedo que en pie. Castella no se lo pensó y se lo quito de enmedio de un feo bajonazo.De más a menos. Así resultó la faena del francés al medido quinto. Tras el inicio de faena en el centro del ruedo, apareció el torero funcionarial y mecánico. Dio pases como quien apila ladrillos. Sin alma ni sentimiento. Lo mejor, la estocada final.Preciosas las hechuras que traía el primero. Bien hecho, rematado, con su seriedad por delante y ese toque burraco de Algarra que tiene la ganadería de Victoriano del Río. Lástima de la escasa fortaleza que mostró porque luego en la muleta tuvo fondo y nobleza. Brindis al cielo. De Galán a Galán. Y el David de ahora que dio distancia en un inicio de faena vibrante. Cambiados por la espalda y una primera tanda a derechas templada y ligada. Faltó ajuste pero llegó a los tendidos. Después, la obra del malagueño se movió entre desigualdades. Más amontonado, volvió a remontar en otra tanda más en corto por la diestra. La estocada viajo caída y hubo después apagón con el descabello.Se repitió la historia en el sexto. Un toro que tuvo nobleza y ritmo por el pitón derecho en la primera mitad de la faena de David Galván, que volvió a torear con limpieza y largura. Pero todo cambió cuando cogió la zurda. El toro se vino a menos y la faena bajó en intensidad. FICHA DEL FESTEJO Madrid, jueves 15 de mayo de 2014. 7ª de Feria. Lleno de 'No hay billetes'. Cinco toros de Victoriano del Río y uno (5º) de Toros de Cortés, desiguales de hechuras. Flojo pero noble el primero; desfondado el segundo; flojo el tercero; noble el cuarto; vulgar el quinto; noble y con un bien pitón derecho el sexto. Enrique Ponce, silencio y saludos tras aviso. Sebastián Castella, silencio y silencio. David Galán, que confirmaba, silencio y saludos tras aviso

Lo más visto