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Caso Pinchos

Condenan a dos personas a 27 años de prisión por un delito de asesinato e incendio en Gran canaria

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas, de conformidad con el acta de votación emitida por jurado popular, a condenado a A.F.V. y a J.C.R.V. a 27 años de cárcel cada uno por un delito de asesinato sin concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal y por un delito de incendio en el denominado caso de 'Los Pinchos'.

De 

La sentencia establece la condena a R.C.C.T. y a M.I.R.S. al considerarlas cómplices del delito de asesinato e incendio a 10 años y 6 meses de prisión para cada una de ellas, según informa el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). Sin bien, se absuelve a J.C.R.V. del delito de amenazas por el que se le acusaba, al entender que no se ha enervado su presunción de inocencia.    Además, todos los condenados deberán indemnizar conjuntamente a los herederos legales del afectado, F.S.P., en la cantidad de 100.000 y a M.D.S.V. con 1.725 euros.    En cuanto a los hechos se remontan a 2011 en Telde, en Gran Canaria, cuando el acusado J.C.R.V., con antecedentes penales, y pareja de la también acusada M.I.R.S., conocían desde la infancia a al afectado F.S.P, que había sufrido un infarto cerebral, lo que le reducía la movilidad general de su cuerpo necesitando la ayuda de terceras personas y a causa de tal minusvalía perciba una prestación  económica de 400 euros.    Por su parte, la pareja acusada vivía "en condiciones lamentables" en una vivienda de Telde, disfrutando en la misma de suministro eléctrico sin contrato con la compañía de electricidad, no teniendo recursos económicos. Asimismo tenían una hija, de un año, que vivía con la madre de M.I.R.S.    En cuanto al fallecido, F.S.P., desde principios de 2011, vivía solo en un vivienda alquilada en Telde, y desde entonces comenzó a relacionarse con la pareja ahora acusada con la que se iba a fumar porros. De esta forma, los acusados se ganarían la confianza de F.S.P., burlándose del mismo "hasta el punto de que surgieron divergencias en torno a un dinero y a un móvil" que F.S.P. denuncio que le habían sustraído una semana antes del crimen pero J.C.R.V. y M.I.R.S. le presionarían para que retirara la denuncia interpuesta.    En esta situación, los también acusados A.F.V. y R.C.C.T., acudieron la noche del 10 de abril de 2011 al domicilio del fallecido, donde vivía solo, para pedirle unas pastillas para la epilepsia, y mientras ellos estaban en el domicilio de F.S.P., también acudió la pareja J.C.R.V. y M.I.R.S. donde las dos mujeres (R.C.C.T. y M.I.R.S.) mantuvieron relaciones sexuales el fallecido a cambio de dinero.    Posteriormente, los J.C.R.V. y A.F.V. se dirigieron a la habitación del fallecido para pedirle información pero se originó una discusión entre los dos acusados, mientras que F.S.P., aprovechando que este estaba tendido en la cama y con ánimo de acabar con su vida de forma súbita y sorpresiva, mientras uno de ellos le agarraba, el otro le causó cortes en su cuerpo con "gran violencia y brutalidad"  mediante el uso de cinco pinchos finos de alambre de los empleados para ensartar carne para asar que le clavaron uno detrás de otro, hasta cinco, llegando a doblarlos al tratar de atravesar estructuras oseas de la cara, en la región temporal izquierda, en la zona infra-clavicular izquierda, en el cuello y en la region infra-mandibular derecha, entre otros.    Así, los dos acusados con la intención de acabar con la vida de F.S.P., cogieron un cuchillo de 12 centímetros de longitud y se lo fueron clavando en diversas partes del cuerpo, originándole diversas lesiones incisas y punzantes, clavándoselo finalmente en el tórax, lo que le afectó al pulmón izquierdo, provocándole la muerte.    Seguidamente, los acusados para ocultar el cadáver y destruir pruebas, envolvieron el cadáver con mantas y ropas de vestir y prendieron fuego con una botella de alcohol y abrieron la llave del gas para "hacer creer que F.S.P. hubiera muerto por inhalación de humo". En la vivienda también estaba la madre del fallecido.    Por su parte, las acusadas M.I.R.S. y R.C.C.T., estaban de común acuerdo con los acusados para dar muerte a F.S.P., permaneciendo en el domicilio de F.S.P, mientras los otros acusados daban muerte al afectado.

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