También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
TOROS | Las Ventas

Así se viene a Madrid

Las ganas a toda costa del venezolano César Valencia pudieron más que todas las dificultades que plantearon sus dos novillos. Dio una vuelta al ruedo como premio este domingo en Las Ventas.
César Valencia en su vuelta al ruedo este domingo en...
César Valencia en su vuelta al ruedo este domingo en Madrid. LAS-VENTAS.COM

No hubo trofeos en la tarde ni fue notable la cota artística, sin embargo, quedó poso sobre todo en la doble actuación de César Valencia con el lote más complicado. Aunque las faenas de Antonio Puerta al cuarto y de Juan Millán al quinto tuvieron también el sello de la disposición. Pura actitud de quien viene a Madrid en busca de algo grande. Así es como hay que afrontar el compromiso de la primera plaza del mundo.César Valencia dejó constancia bien pronto que venía a Madrid a por todas desde los tres faroles de rodillas con los que recibió a su inválido primero, y otro más al que le sustituyó finalmente. Fue este otro novillo un animal que, además de pocas fuerzas, desarrolló malas ideas en la muleta, quedándose debajo y reponiendo sus cortos viajes.El torero de Caracas, que fue derribado en los primeros compases de faena y alcanzado por un derrote en el brazo, hizo un esfuerzo notable para justificarse en una faena firme y valerosa, en la que estuvo por encima de su muy complicado antagonista.El sobrero que hizo sexto, grandón y con un molesto calamocheo, a punto estuvo de echarse a los lomos a Valencia en las probaturas. Sin embargo volvió a imponerse el tesón y la entrega del venezolano contra los elementos, llegando incluso a lograr muletazos aislados de muy buen corte, trazo firme y sentido.Antonio Puerta anduvo con intermitencias en su primero, novillo que pese a quedarse corto en los capotes y echar la cara arriba en banderillas, sin embargo, sirvió mucho en la muleta.El murciano, que empezó con torería doblándose por abajo, intercaló pases estimables sobre la diestra con otros en los que faltó limpieza, fundamentalmente por falta de sitio, lo que propició que la faena estuviera siempre en el disparadero, sin acabar de "romper", a pesar de que el paisanaje le sacara a saludar una ovación tras una certera estocada.El cuarto, manso en el caballo, sembró el desconcierto en banderillas y colaboró poco en el último tercio, defendiéndose con genio y mal estilo. Puerta hizo aquí una apuesta a base de quietud y querer mucho, pegándose el arrimón.Sin embargo, la falta de lucimiento en lo artístico provocó que los tendidos apenas le tuvieran en cuenta. Solamente los dos circulares invertidos con los que cerró labor despertaron algunos aplausos. Y pese al fallo a espadas al final saludó la ovación que reconocía sus méritos.Juan Millán sorteó un primer novillo brusquito y sin clase, que topaba en lugar de desplazarse, y con tendencia a "acostarse" por los dos pitones, con el que el joven espada de Alcalá de Henares estuvo tan voluntarioso como discreto. Para colmo se atascó de mala manera con los aceros.Con el quinto, un animal noble aunque con poca "transmisión", estuvo Millán más centrado en una labor tan correcta como fría por lo que poco que "dijo" el novillo, que acabó pidiendo la hora. Hizo la suerte de matar sin muleta, a lo Antonio José Galán que Fandiño recordó en San Isidro, algo meritorio y a tener en cuenta para valorar también su disposición. FICHA DEL FESTEJO Madrid, domingo 3 de agosto de 2014. Algo menos de un cuarto de plaza. Novillos de Aurelio Hernando, bien presentados y de poco juego, salvo el primero. El sexto, sobrero de Hermanos Martín Alonso al ser devuelto el tercero y correrse turno, en la línea de los titulares. Antonio Puerta, ovación tras aviso y ovación tras aviso. Juan Millán, silencio tras aviso y ovación tras aviso. César Valencia, silencio y vuelta.

Lo más visto