Ricardo Díaz, catedrático de Ingeniería Química y Materiales: "Si se hubiera revisado el día anterior, estoy prácticamente convencido de que se vería a simple vista"

El experto desgrana en el programa ‘El Cascabel’ de TRECE las claves del colapso del AVE en Madrid y de la tragedia de Adamuz

Redacción TRECE

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El catedrático de Ingeniería Química y Materiales de la Universidad CEU Fernando III, Ricardo Díaz, ha analizado en el programa ‘El Cascabel’ de TRECE, con José Luis Pérez, las causas detrás de los recientes incidentes en la red ferroviaria española. El experto ha puesto el foco en la falta de mantenimiento como el denominador común que explicaría tanto el reciente caos en el AVE de Madrid, paralizado por la rotura de un solo cable, como la tragedia de Adamuz.

El colapso en la red de alta velocidad con origen y destino en Madrid, provocado por un único cable de fibra óptica, ha generado serias dudas sobre la robustez del sistema. Díaz ha manifestado su extrañeza ante este hecho: “Me resulta muy difícil de entender que por un cable de fibra se vaya a parar todo el sistema, porque entonces estaríamos en una situación muy endeble”. Apunta a que si las infraestructuras están deterioradas porque no se ha hecho el mantenimiento, “a lo mejor pasa un poco lo mismo en otros ámbitos electrónicos de los sistemas”.

La tragedia de Adamuz, en el punto de mira

Gran parte del análisis se ha centrado en el accidente de Adamuz. El catedrático ha rebatido las declaraciones del ministro Óscar Puente, quien lo calificó como una fatalidad imposible de detectar. Según Díaz, hay evidencias claras de que el siniestro se podría haber evitado con una simple inspección. Ha revelado un dato clave: “22 horas antes del accidente hay un salto en el circuito de vía, precisamente de ese cantón”.

Tren Iryo siniestrado en Adamuz

Ese salto en el circuito, que indica que no pasa corriente entre los raíles, es un “indicativo de que ahí puede estar pasando algo y puede haber una fractura”. Díaz ha explicado que el cantón afectado es un tramo de apenas 200 o 300 metros, por lo que “era tan sencillo como haber mandado una patrulla a mirar”. La fractura provocó que los trenes que circularon durante esas 22 horas dejaran muescas en sus ruedas, una prueba de que el raíl ya estaba roto.

Para el catedrático, la detección era factible incluso a simple vista. “Es más, si se hubiera revisado el día anterior, estoy por asegurar que se vería a simple vista. A simple vista, como se ve en la junta entre las dos mesas, igual, estoy prácticamente convencido”, ha sentenciado durante su intervención. La investigación judicial parece seguir esta línea, ya que la jueza ha solicitado un segundo informe de laboratorio y peritos independientes, una decisión que Díaz valora positivamente como una búsqueda de “segundas valoraciones”.

El origen del fallo: una soldadura defectuosa

El origen del problema parece estar en una “coquera”, un hueco dentro de la soldadura del raíl que la fragiliza. El experto ha explicado que este defecto puede originarse por un fallo en la ejecución, al no precalentar bien las piezas antes de verter el metal fundido. Sin embargo, ha subrayado que para que ocurra un accidente deben fallar múltiples filtros de control: “Después de la soldadura, lógicamente, tiene que haber una inspección de auscultación que les da el ok”.

Europa Press

Varios operarios durante las obras de reparación de las vías en Adamuz, a 30 de enero de 2026, en Adamuz, CórdobaPOLITICA Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible

Sobre este punto, ha recordado los informes de la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios) que señalan graves irregularidades, como “firmas escaneadas y pegadas” o informes “modificados en fecha posterior”. Díaz ha sido tajante sobre la cadena de mando: aunque se subcontraten servicios, “Adif al final es la responsable de las infraestructuras, porque tendrás que controlar todo eso”.

Málaga, aislada y con pérdidas millonarias

La entrevista también ha abordado la situación del AVE a Málaga, cuyo tramo permanecerá cerrado hasta después de Semana Santa. Esta decisión supondrá, según el sector hotelero, unas pérdidas de no menos de 30.000 millones de euros. Para Díaz, este caso es otro ejemplo de las consecuencias de la falta de un mantenimiento preventivo y no reactivo: “Si tú tienes un vehículo, no le haces mantenimiento, no le haces ninguna revisión (...) lo más probable es que el coche, en un momento determinado, diga hasta aquí”.

Finalmente, el propio Díaz, como usuario habitual del AVE a Sevilla, ha confirmado que los trenes no alcanzan las velocidades de antes, provocando retrasos de “15, 20 minutos o incluso media hora”. Pese a todo, ha afirmado que sigue confiando “absolutamente en la seguridad que nos dan nuestros ferrocarriles”, pero insistiendo en que la seguridad debe primar.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.